El mundo de la moda está de luto por la tragedia de la joven modelo Cristina Pérez Galcenco, que ha fallecido a los 21 años en su domicilio de Caleta de Vélez (Málaga). La mañana del martes 3 de febrero, Cristina fue hallada sin vida, según han confirmado fuentes familiares. El fallecimiento, que corresponde a causas naturales, no presenta signos de violencia, indicaron allegados a la joven, aunque ni su padre ni su madre han realizado declaraciones públicas sobre lo ocurrido.
Cristina era hija de José Ignacio Pérez Solmo, alias Nacho Pérez, exportero del Sporting de Gijón en los años setenta, y de la moldava Tatiana Galcenco. A pesar de su juventud, la modelo había dejado una huella significativa en el mundo de la moda, tanto en España como en el extranjero.
Una promesa internacional de las pasarelas
Cristina Pérez Galcenco no era una figura cualquiera dentro del panorama de la moda emergente. Desde muy joven comenzó a destacar sobre las pasarelas, combinando su formación con una carrera que avanzaba con determinación. Durante los últimos años, había desfilado en Madrid, Milán, París, Londres y China, países donde su trabajo como modelo la situó como una promesa de las pasarelas.
De hecho, Cristina pasó una temporada viviendo en China por motivos profesionales en el ámbito del modelaje, y recientemente se había trasladado a Caleta de Vélez, donde estaba realizando un curso de formación y donde, según fuentes cercanas, “había encontrado el amor” con un joven empresario del sector textil de Málaga. El entorno familiar ha destacado que la relación era estable y que ambos tenían un proyecto en común, a pesar de llevar pocos meses juntos.
Inicios tempranos: Pasarela Campoamor
La carrera de Cristina comenzó con fuerza cuando todavía era una adolescente. Con apenas 14 años, participó por primera vez en la Pasarela Campoamor, un evento de moda importante en Oviedo que la organización definió como central en sus primeros pasos en este mundo. La propia organización de la Pasarela Campoamor comunicó el triste fallecimiento a través de sus redes sociales, compartiendo imágenes de Cristina luciendo un vestido rojo de la firma Isabel Sanchís en su debut.
Ver esta publicación en Instagram
La participación en este certamen marcó el inicio de su trayectoria, y fue maniquí habitual durante varias ediciones del evento. Este hito temprano confirmó desde el principio que Cristina tenía un talento especial para el modelaje y una naturalidad sobre la pasarela que muchos expertos y colegas destacaron a lo largo de los años.
Una vida entre moda, gimnasia y crecimiento personal
Antes de despuntar en las pasarelas y de firmar campañas para marcas reconocidas como Stradivarius, Cristina compaginaba sus estudios con la gimnasia rítmica, deporte que practicó desde niña. Estas experiencias formativas contribuyeron no solo a su disciplina física, sino también a la presencia y seguridad que demostraba sobre la pasarela.
Aunque nació en Lanzarote, siendo todavía un bebé se trasladó con su familia a Lugones (Asturias), el lugar que consideró su hogar y donde se crio. Fue allí donde inició su andadura profesional y donde forjó gran parte de su historia personal y profesional.
Un apellido con historia en el deporte español
El vínculo de Cristina con el deporte no era casual. Su padre, Nacho Pérez, fue portero del Sporting de Gijón en la temporada 1975-1976. Posteriormente fichó por el Recreativo de Huelva, también en Segunda División. Aunque el mundo del fútbol y el de la moda pueden parecer muy distintos, la presencia de un apellido ligado al deporte en el entorno de Cristina contribuyó a una historia familiar conocida, respetada y valorada por aficionados de distintas generaciones.
Sin embargo, su carrera propia nunca estuvo eclipsada por el legado deportivo paterno. Cristina supo construir su camino de forma independiente, con logros y vivencias propias que consolidaron su reputación como modelo internacional.
La despedida en Asturias
Tras confirmarse su fallecimiento, la familia y los amigos de Cristina se preparan para darle el último adiós en Asturias, lugar donde creció y donde muchas personas la recuerdan con cariño. La capilla ardiente está prevista para este viernes 6 de febrero, a partir de las 17:00 horas en el Tanatorio Puente Nora, mientras que la misa funeral se celebrará el sábado 7 de febrero, a las 17:00 horas en la Iglesia Parroquial de San Félix de Lugones.
Desde que se conoció la noticia de su muerte, las redes sociales se han llenado de mensajes de cariño y condolencias, especialmente desde el sector de la moda asturiana, donde Cristina dejó una huella profunda a pesar de su corta edad.







