El incendio forestal declarado en Leciñena (Zaragoza) mantiene en máxima alerta a las autoridades de Aragón por su rápida evolución y la magnitud de los daños registrados en apenas unas horas. El fuego, que afecta a la Sierra de Alcubierre, consumió alrededor de 1.000 hectáreas de masa forestal en solo dos horas y media, una velocidad de propagación que ha llevado al Gobierno aragonés a calificar la situación como especialmente preocupante.
El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, reconoció la gravedad del escenario tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), donde se analizó la evolución del incendio y las medidas desplegadas para intentar contener las llamas. Mientras los equipos de extinción trabajaron durante toda la noche, las previsiones meteorológicas anticipan una nueva jornada complicada debido al regreso del viento, uno de los factores que más ha favorecido la expansión del fuego.
Un incendio que avanzó a una velocidad inusual
La rapidez con la que evolucionó el incendio es uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades. Según explicó Roberto Bermúdez de Castro, las llamas consumieron unas 1.000 hectáreas en apenas dos horas y media, afectando una amplia superficie forestal de la Sierra de Alcubierre.
Se trata de un espacio natural de especial valor paisajístico donde, además, se encuentra la conocida ruta de las trincheras de Orwell, vinculada a la Guerra Civil española. Tras participar en la reunión del CECOPI celebrada en la Sala de Crisis del 112, el consejero expresó su preocupación por la dimensión del incendio y por las dificultades que presenta el terreno.
Una situación «mucho, mucho más preocupante»
El responsable autonómico comparó este incendio con el registrado recientemente en Tamarite (Huesca), que había quedado controlado apenas un día antes. En esta ocasión, la valoración es muy distinta. Bermúdez de Castro afirmó que Aragón afronta un fuego «mucho, mucho más preocupante», principalmente porque afecta casi en su totalidad a masa forestal.
La situación resulta especialmente llamativa porque, según indicó, el mapa de riesgo de incendios parecía encontrarse en condiciones «bastante mejor». Sin embargo, la combinación de varios factores meteorológicos terminó generando un escenario especialmente desfavorable.
Las condiciones meteorológicas favorecieron el avance del fuego
Las altas temperaturas y el viento desempeñaron un papel determinante en la rápida propagación del incendio. Según explicó el consejero, durante la jornada se registraron temperaturas de hasta 35 grados, acompañadas por fuertes rachas de cierzo. A ello se sumó una humedad relativa muy baja, circunstancia que favoreció la expansión de las llamas sobre la vegetación. Posteriormente, las condiciones comenzaron a cambiar ligeramente.
Impactantes imágenes de la cabeza del #IFLeciñena.
🚒Un amplio desplegue de medios trabaja sobre el terreno.
🚒 Movilizado el Puesto de Mando Avanzado a #Leciñena.
➡️Activada la situación operativa 1 del PROCINFO @112Aragon 👈🏽 @GobAragon pic.twitter.com/WIpLosUHia— INFOAR (@IIFFAragon) June 30, 2026
Bermúdez de Castro señaló que durante la noche la humedad superaría el 30%, acercándose al punto de rocío, una circunstancia que podría contribuir a reducir la intensidad del fuego. No obstante, las previsiones para la jornada siguiente vuelven a generar inquietud.
Las previsiones no invitan al optimismo
Pese a la mejora nocturna de la humedad, el Gobierno de Aragón prevé una nueva jornada especialmente complicada. El motivo principal es la previsión de nuevas rachas fuertes de viento, que podrían reactivar el avance del incendio.
El propio consejero reconoció que las perspectivas no son alentadoras. «No somos nada optimistas y hay que seguir trabajando mucho con todos los medios para intentar mejorar las circunstancias del incendio», afirmó. También anticipó que el siguiente día será «muy duro» para los equipos de extinción.
Un amplio despliegue para intentar frenar las llamas
Ante la gravedad de la situación, Aragón movilizó un importante dispositivo de emergencia. Bermúdez de Castro calificó el operativo como «brutal». En él participan los medios terrestres de Infoar, recursos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Durante la noche continuaron trabajando los equipos terrestres, mientras que con la llegada del día volverán a incorporarse los medios aéreos. El objetivo principal consiste en actuar sobre los flancos del incendio para intentar contener su expansión.
El fuego ya alcanzó la provincia de Huesca
La evolución del incendio hizo que las llamas terminaran cruzando el límite provincial. Según informó el consejero, el fuego ya ha llegado a la provincia de Huesca y continúa avanzando en dirección al municipio de Robres.
A pesar de esta expansión, las autoridades consideran que, por el momento, no existen afecciones directas sobre los municipios cercanos. Tampoco se prevé, a corto plazo, la necesidad de ordenar confinamientos o evacuaciones. No obstante, los equipos permanecen atentos tanto a la evolución del humo como del comportamiento del incendio.
Mientras continúan las labores de extinción, también se investigan las circunstancias que originaron el fuego. Según explicó la vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, el incendio ha podido ser causado por una cosechadora. Las investigaciones continúan para confirmar el origen exacto del suceso.
Aragón solicita ayuda a otras comunidades
La magnitud del incendio ha llevado al Gobierno aragonés a solicitar apoyo adicional. Aragón pedirá colaboración a Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León. Además, se pondrá en contacto con el Ministerio por si fuera necesario incorporar un segundo avión anfibio Foca.
Horas cruciales en el #IFLeciñena. 🔥Durante toda la noche, medios de extinción y protección civil continuarán trabajando sobre el terreno. 📷Incendio conducido por viento que ya ha afectado a unas 1.000has. 📷#INFOAR pic.twitter.com/RNcoF14THL
— INFOAR (@IIFFAragon) June 30, 2026
El objetivo de esta petición no responde a una falta de recursos disponibles, sino a la necesidad de organizar los relevos de los pilotos ante una jornada que se prevé especialmente exigente. Garantizar el descanso de las tripulaciones forma parte de la planificación del operativo para mantener la capacidad de respuesta durante todo el incendio.
Una carretera permanece cortada
Como consecuencia del avance de las llamas, también se han adoptado medidas sobre la red viaria. Las autoridades informaron del corte de la carretera A-129, que une Zaragoza con Sariñena. La restricción afecta al tramo comprendido entre Leciñena y Alcubierre, concretamente entre los puntos kilométricos 25 y 39.
Mientras continúa el trabajo de los equipos de extinción, el incendio de Leciñena sigue siendo uno de los principales focos de preocupación en Aragón. La rapidez con la que ha consumido más de mil hectáreas, las previsiones meteorológicas adversas y el importante despliegue de medios reflejan la complejidad de un incendio que todavía no ofrece motivos para el optimismo, según reconocen las propias autoridades autonómicas.











