El RCD Mallorca ha anunciado este miércoles la suspensión de empleo y sueldo de su capitán Dani Rodríguez durante diez días, además de retirarle la capitanía. La decisión llega tras la polémica desatada por las declaraciones y publicaciones del jugador en redes sociales, en las que criticaba duramente la gestión técnica tras el partido disputado frente al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.
El club emitió un comunicado oficial en el que dejó claro que “el Mallorca está por encima de todos”, reforzando así la autoridad del entrenador Jagoba Arrasate y enviando un mensaje de disciplina interna a la plantilla.
El origen del conflicto
El desencuentro comenzó después del partido frente al Real Madrid, en el que Dani Rodríguez no disputó ni un solo minuto. En su cuenta de Instagram, el jugador publicó varias fotos y vídeos de su familia en la grada, acompañados de un mensaje en el que lamentaba la falta de “meritocracia” y “respeto por el trabajo”, asegurando que sus hijos habían viajado con la ilusión de verle jugar y no habían podido hacerlo.
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Horas más tarde, lejos de rebajar la tensión, Rodríguez difundió un comunicado en el que mantenía sus críticas y señalaba directamente tanto al técnico Jagoba Arrasate como al recién llegado Jan Virgili, quien entró en el segundo tiempo del partido.
Críticas públicas a las decisiones técnicas
En esa segunda publicación, el futbolista gallego expresaba abiertamente su frustración: “Me duele que un jugador que acaba de llegar, con un solo entrenamiento, tenga la oportunidad de jugar por delante de compañeros que llevamos años defendiendo esta camiseta con sudor y entrega”, escribió.
Rodríguez añadió que esa decisión enviaba un mensaje negativo al vestuario: “Da igual la lealtad, el trabajo o la entrega”, subrayando que su malestar no era solo personal, sino también por el impacto que podía tener en la moral del grupo.
La respuesta institucional del Mallorca
Las palabras del capitán no quedaron sin respuesta. El director de fútbol, Pablo Ortells, compareció ante los medios y defendió con firmeza la autoridad del entrenador: “El Mallorca está por encima de todos”, declaró, adelantando que la entidad estudiaba medidas disciplinarias.
Ortells recalcó que la lealtad al grupo y el respeto a las decisiones técnicas son valores fundamentales en el club, y que las declaraciones públicas de Rodríguez habían cruzado una línea que exigía una sanción ejemplar.
Suspensión y retirada de la capitanía
Finalmente, el Mallorca decidió suspender a Dani Rodríguez de empleo y sueldo durante 10 días, la sanción máxima que permite la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles), y retirarle la capitanía con efecto inmediato.
El entrenamiento de este miércoles se desarrolló con aparente normalidad, aunque ya sin la presencia del jugador de Betanzos, que se mantiene apartado del grupo hasta cumplir la sanción.
Un jugador con historia en el Mallorca
Dani Rodríguez llegó al RCD Mallorca en 2018, convirtiéndose en uno de los referentes del equipo durante las últimas temporadas. Su carácter, su entrega en el campo y su liderazgo le habían valido la confianza de entrenadores anteriores y el cariño de buena parte de la afición.
Sin embargo, este episodio marca un punto de inflexión en su trayectoria con la camiseta bermellona, poniendo en duda su continuidad como figura central en el vestuario.
Una sanción con mensaje al vestuario
La medida tomada por el club no solo afecta al jugador, sino que lanza un mensaje contundente al resto de la plantilla. Con la retirada de la capitanía y la suspensión temporal, el Mallorca busca reafirmar la autoridad del cuerpo técnico y evitar que se reproduzcan situaciones similares en el futuro.
La decisión también refleja la voluntad de la directiva de respaldar al entrenador Jagoba Arrasate frente a críticas públicas que pueden minar la cohesión interna.
Reacciones en la afición
La noticia ha generado un intenso debate entre los aficionados mallorquinistas. Algunos consideran que Dani Rodríguez cometió un error grave al exponer sus quejas en redes sociales, mientras que otros creen que la sanción ha sido excesiva para un jugador que siempre se ha caracterizado por su compromiso con el club.
En todo caso, el episodio ha puesto de relieve la creciente tensión entre la expresión personal de los futbolistas en redes sociales y las normas de disciplina interna que imponen los clubes profesionales.

La suspensión de Dani Rodríguez y la retirada de la capitanía marcan uno de los episodios más tensos en la reciente historia del RCD Mallorca. Lo que comenzó como una queja por no jugar en el Bernabéu se ha transformado en un conflicto institucional que deja al club sin uno de sus líderes durante al menos diez días.
Más allá de la sanción, el caso plantea interrogantes sobre el futuro del jugador en la entidad y sobre la forma en la que los futbolistas gestionan hoy en día su relación con la afición y los medios a través de las redes sociales.
El mensaje del Mallorca es claro: la disciplina y el respeto a la jerarquía están por encima de las individualidades, incluso si se trata del capitán del equipo.








