Ibiza volvió a demostrar su potencial culinario en Gastronomika, la prestigiosa feria celebrada en San Sebastián. De la mano de Eating in Ibiza, el club de producto de Fomento del Turismo de la isla, y con el apoyo del Consell de Ibiza, la cita sirvió para mostrar a una treintena de profesionales del sector la riqueza de la cocina pitiusa a través de una experiencia sensorial única.
El evento comenzó con un espectáculo de coctelería a cargo de Biel Ramón, bicampeón de coctelería de las Islas Baleares (2024 y 2025) y actual campeón nacional en conocimientos teóricos de coctelería. Su propuesta, fresca y mediterránea, combinó ingredientes locales con Hierbas Ibicencas Familia Marí Mayans, reconocida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como la mejor bebida espirituosa con IGP. En su creación no faltaron el limón de la isla, el jengibre, la mermelada de higos Can Malacosta y la sal de Ibiza Fluxà, un cóctel que reivindicó el valor del producto de kilómetro cero y la identidad isleña.
Tradición, formación y orgullo gastronómico
Tras el brindis, fue el turno del chef Óscar Molina y su equipo, quienes deleitaron a los asistentes con una degustación centrada en la cultura y las tradiciones gastronómicas de Ibiza. En el menú destacaron productos autóctonos como el cerdo negro ibicenco y la langosta, que culminaron en un postre de bizcocho de limón con albahaca. La propuesta, fiel a la filosofía de Molina, fusionó territorio, sabor y memoria culinaria, evocando la esencia de la isla.
La jornada contó además con la intervención de Pepita Costa, directora de la delegación de Ibiza de la Escuela de Hostelería de Baleares, quien presentó las oportunidades de formación disponibles en la isla. Costa destacó el lanzamiento del primer curso especialista en vinos de España, una iniciativa que refuerza el compromiso educativo y profesional del sector gastronómico insular.
Con su participación en Gastronomika y otros eventos como DNA Ibiza, Eating in Ibiza reafirma su objetivo de posicionar la isla como un referente gastronómico internacional, más allá del turismo de sol y playa. La estrategia consolida la imagen de Ibiza como un destino que celebra sus raíces a través del sabor, combinando tradición, innovación y sostenibilidad.













