Ferrari ha levantado la lona de su nuevo monoplaza, el SF‑26, el coche con el que el equipo italiano espera cambiar su rumbo y luchar de tú a tú con las escuderías punteras tras una temporada 2025 más decepcionante de lo esperado. El nuevo Ferrari fue presentado oficialmente y, como es tradicional, ya se prepara para sumar sus primeros kilómetros en el circuito de Fiorano, ante tifosi que desde primera hora de la mañana se concentran alrededor de la pista para ver el nuevo bólido en acción.
El SF‑26 llega tras las presentaciones de varios equipos importantes del Mundial de Fórmula 1, entre ellos Red Bull, Racing Point, Haas, Audi y Mercedes, y lo hace con la ambición de ofrecer una mejor performance que la mostrada por su predecesor, el SF‑25.
Un diseño que mezcla tradición y evolución
El equipo italiano ha apostado por mantener su color rojo como seña de identidad, pero con un rol mucho más destacado del blanco en comparación con la temporada anterior. El color blanco no solo aparece en zonas puntuales, sino que se extiende desde el cockpit hasta la parte trasera del monoplaza, otorgándole una estética que recuerda a los Ferrari de la temporada 2016, cuando pilotos como Sebastian Vettel y Kimi Räikkönen compartieron el volante.
El azul que estaba presente el año anterior, un guiño a su patrocinador principal, ha desaparecido, devolviendo a Ferrari a una paleta más clásica que los aficionados esperan con nostalgia. Este diseño no solo tiene implicaciones estéticas, sino que también puede influir en la percepción y la identidad deportiva del equipo de cara a una campaña en la que aspiran a volver a estar en la lucha por grandes resultados.
Pruebas en Fiorano y puesta a punto
Como es tradición en Maranello, Ferrari recorrerá sus primeros kilómetros en sus primeras vueltas a bordo del nuevo monoplaza en Fiorano antes de trasladarse a los test de pretemporada en Barcelona. Fiorano es el circuito privado de la escudería y sirve como banco de pruebas esencial para evaluar cada nueva evolución de los monoplaza antes de su estreno oficial en competición.
A pesar de esta puesta en marcha, desde el equipo ya han señalado que este SF‑26 “no es el coche definitivo”, y que habrá que esperar, como mínimo, hasta Bahréin para ver la versión más refinada de la temporada. Esto se debe a que las pruebas iniciales buscan más recopilar datos y ajustar las primeras cifras de rendimiento que ofrecer una versión final lista para batallar en carrera.
Balance de 2025 y la necesidad de un cambio
La temporada pasada fue, en términos de expectativas, un paso atrás para Ferrari. El SF‑25 “no estuvo a la altura” en varios tramos de la temporada, lo que se reflejó en una cuarta posición en el campeonato de constructores, lejos de sus máximos rivales. Ese rendimiento fue especialmente evidente en la irregularidad mostrada por sus pilotos.

Lewis Hamilton, fichado con grandes expectativas, no se subió al podio en ninguna de las 24 carreras, algo que contrastó con los resultados de su compañero Charles Leclerc. El monegasco sí subió al podio en siete ocasiones y logró una pole position en el Gran Premio de Hungría, aunque incluso así no pudo mantenerse al nivel de equipos como McLaren, Mercedes o el propio Max Verstappen.
De hecho, hacia el final de la temporada, Ferrari estuvo más cerca de la zona media que de la delantera, indicando que las debilidades del monoplaza eran más profundas de lo que el equipo desearía admitir.
Expectativas con el cambio de reglamento
Con la llegada del SF‑26 también llega la esperanza de revertir la situación y recuperar competitividad. Ferrari no gana una carrera desde hace más de un año (la última victoria corresponde a Carlos Sainz) y no pelean el campeonato mundial desde 2018, una sequía inusual para la escudería más laureada de la historia.
El nuevo reglamento, esperado por muchos como un punto de inflexión técnico, ofrece la posibilidad de que los equipos puedan recortar distancias si encuentran el equilibrio adecuado entre potencia, aerodinámica y fiabilidad.
Ahora habrá que ver si Ferrari ha dado con la tecla correcta en el SF‑26 y puede estar en la pelea por las victorias y por el campeonato. A diferencia de algunos de sus rivales, el equipo italiano no parte como favorito, pero confía en que su nuevo monoplaza pueda situarles más arriba de lo obtenido en 2025.
Casi dos décadas sin título mundial
Uno de los datos más llamativos de la historia reciente de Ferrari es que parece casi sorprendente que hayan pasado diecinueve años desde el último título de pilotos de la escudería, algo que contrasta con la gloriosa tradición del equipo. Hablamos de la escudería más respetada y laureada de la Fórmula 1, con más victorias, más campeonatos, más poles y más podios que cualquier otro equipo.
Sin embargo, la sequía de títulos no es la peor en la historia de Ferrari. Antes de la era dominante de Michael Schumacher, entre 1979 y 2000 pasaron 21 años sin título. Fue Schumacher quien desencadenó una de las épocas más dominantes del campeonato, incluyendo un récord de 100% de podios en 2002, algo que nadie más ha conseguido hasta la fecha.
Desde entonces, Ferrari ha pasado por diversas etapas sin recuperar la corona mundial de pilotos. Grandes nombres como Fernando Alonso, Sebastian Vettel o Lewis Hamilton han vestido el rojo sin lograr devolverlo al trono del campeonato, lo que subraya los desafíos técnicos y competitivos que enfrenta el equipo.
De Leclerc a Hamilton: dos galgos distintos en busca de gloria
La alineación para 2026 incluye a Charles Leclerc, apodado Il Predestinato, y a Lewis Hamilton, uno de los pilotos más laureados de la historia. Ambos tienen estilos y trayectorias distintas, pero comparten el objetivo de devolver a Ferrari donde tradicionalmente ha estado: luchando por el título.
Leclerc, especialmente, ha sido una figura clave en los últimos años para el equipo. A pesar de no haber estado en la lucha por el campeonato en 2025, fue el más consistente de los dos pilotos y el que más brillo ofreció en pista.
Hamilton, por su parte, afronta el desafío de conseguir lo que todavía no ha logrado con Ferrari: subir al podio de forma regular y pelear por el título con la icónica camiseta roja, algo que aficionados de la marca esperan con ilusión.
Calendario y próximos pasos
Tras la presentación, Ferrari se centrará en los test de pretemporada en Barcelona, donde el equipo y los pilotos podrán medir de forma más precisa el comportamiento del SF‑26 frente a sus competidores. A partir de ahí llegará el momento de poner rumbo a Bahréin, sede del primer Gran Premio de la temporada, y ver si las mejoras introducidas logran traducirse en resultados reales de pista.












