El Ayuntamiento de Ibiza ha dado el primer paso para la reconversión de zonas turísticas saturadas del municipio tras aprobar en un pleno extraordinario celebrado este miércoles la solicitud al Consell Insular de Ibiza para declarar ocho barrios como zonas turísticas saturadas o en reconversión.
La medida afecta a Platja d’en Bossa, ses Figueretes, Es Viver, La Marina, Es Prat de Vila, Dalt Vila, Talamanca y ses Figueres, y convierte al Consistorio en la primera institución de la isla que impulsa esta petición y la segunda de las Islas Baleares.
La propuesta, defendida por el concejal Àlex Minchiotti en sustitución del concejal Rubén Sousa, se enmarca en el artículo 77 de la Ley 8/2012, de Turismo de las Illes Balears, modificada por el Decreto-ley 4/2025, que contempla la posibilidad de declarar determinados ámbitos como zonas turísticas o de reconversión para facilitar procesos de modernización, mejora y reordenación de la oferta existente.
Tal y como ya anunció el alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, durante la feria World Travel Market (WTM) de Londres el pasado mes de noviembre, el objetivo municipal es impulsar la renovación de la oferta turística en estas ocho zonas estratégicas y acompañarla con una apuesta decidida por la inversión pública y la mejora del espacio urbano.
En este sentido, el Ayuntamiento prevé ejecutar proyectos como la modernización del paseo de Platja d’en Bossa, la creación del paseo que conectará ses Figueretes con Es Viver y la reforma integral de la avenida de Pere Matutes Noguera.
Estas actuaciones permitirán mejorar la calidad urbana, la movilidad, la accesibilidad y la imagen del destino, al tiempo que servirán para acompañar las inversiones de la iniciativa privada.
El Consistorio subraya que esta declaración supondrá una oportunidad para avanzar hacia un modelo turístico más moderno, competitivo y sostenible, y recalca que la petición no implica en ningún caso un incremento de plazas hoteleras, sino que está orientada exclusivamente a la mejora cualitativa de la oferta existente.
Minchiotti ha señalado que la declaración permitirá a los establecimientos hoteleros y empresas del sector agilizar determinados trámites administrativos vinculados a proyectos de reforma y modernización, facilitando así la inversión privada y la renovación de infraestructuras.
Asimismo, dotará a la administración de un marco específico para coordinar actuaciones, priorizar inversiones y garantizar que el proceso de transformación responda a criterios de sostenibilidad, calidad y convivencia con la ciudadanía.













