El nuevo reglamento autonómico que regula de forma integral los servicios de taxi y arrendamiento de vehículos con conductor (VTC) en las Islas Baleares, aprobado por el Consell de Govern, ha encendido las alarmas en el sector por un punto concreto que muchos ya resumen con una frase: «Se acabó el pluriempleo en el taxi».
La preocupación se centra en el Artículo 27, relativo a la obtención del permiso municipal, que establece que el conductor no podrá compatibilizar el taxi con otros trabajos que comprometan la seguridad vial.
La normativa, que regula por primera vez de forma integral los servicios de taxi y VTC en Baleares, fue aprobada la semana pasada, tal como avanzó La Voz de Ibiza, y llega doce años después de la entrada en vigor de la Ley 4/2014 de transportes terrestres y movilidad sostenible de las Islas Baleares.
El Decreto incluye 63 artículos distribuidos en tres títulos —disposiciones comunes, servicios de taxi y servicios de arrendamiento con conductor—, además de disposiciones adicionales, transitorias y una disposición derogatoria.
Aunque todas las miradas se han posado sobre la herramienta diseñada por el Govern para frenar la avalancha de licencias de VTC ante las más de 10.000 solicutudes de autorizaciones pendientes –6.500 corresponden a Ibiza–, permisos necesarios para que plataformas como Uber, Bolt o Cabify puedan operar en el archipiélago, otro punto genera incertidumbre en el sector.
El artículo que inquieta al sector
El foco de la inquietud está en el Artículo 27, sobre la “Obtención del permiso municipal del taxi”, que recoge literalmente en el punto C: «No ejercer simultáneamente otros trabajos que afecten a su capacidad física para la conducción o que repercutan negativamente sobre la seguridad vial».
Este redactado ha sido interpretado por parte del sector como un veto al pluriempleo, una práctica habitual especialmente entre conductores asalariados que compaginan el taxi con otros trabajos, sobre todo fuera de temporada alta.
Reunión en Palma con la directora general
La inquietud llevó el miércoles a un grupo de taxistas a mantener una reunión en Palma con la directora general, Lorena del Valle, para pedir aclaraciones sobre el alcance real del artículo.
Según explicó uno de los asistentes al encuentro, la directora justificó la medida «por razones de seguridad en la conducción – estamos transportando personas- no puedes tener un trabajo 8 horas, por ejemplo, y despues ponerte a conducir un taxi 8 horas mas».
El argumento oficial, por tanto, se basa en la prevención de la fatiga y en la protección de los usuarios del servicio, al entender que la acumulación de jornadas podría afectar a la capacidad física del conductor y, en consecuencia, a la seguridad vial.
Un reglamento con largo recorrido
El Decreto ahora en vigor culmina un proceso iniciado en enero del año pasado con una consulta previa, seguido de la fase de audiencia e información pública en julio.
Fue informado por el Consell Balear de Transporte Terrestre en septiembre, con representación del sector del taxi y VTC, y posteriormente recibió el informe del Consejo de Consumo y el dictamen del Consejo Económico y Social de las Illes Balears. A finales de enero obtuvo el dictamen del Consejo Consultivo, cuyas observaciones esenciales fueron incorporadas al texto definitivo.
Sin embargo, pese al amplio recorrido administrativo, el contenido del artículo 27 ha generado inquietud entre profesionales que ahora analizan cómo se aplicará en la práctica y qué margen habrá para compatibilizar actividades sin vulnerar el nuevo requisito.











