La Policía Local de Sant Josep ha actuado contra vehículos de alta gama que eran alquilados sin conductor mientras, de forma paralela, se facilitaba al cliente una persona para conducir el coche. Los vehículos carecían, según el cuerpo policial, de la autorización necesaria para acceder a Ibiza en esas condiciones. La infracción puede acarrear multas de hasta 30.000 euros y la inmovilización del vehículo de dos a cuatro meses.