El sector hotelero avanza hacia un modelo cada vez más centrado en las experiencias personalizadas, una tendencia que está redefiniendo tanto la oferta turística como las estrategias de inversión. Así se puso de manifiesto durante el II Investor Day de Hosbec, donde directivos del sector coincidieron en que el viajero actual ya no busca únicamente alojamiento, sino propuestas que le permitan vivir el destino de forma auténtica y adaptada a sus preferencias.
Durante la mesa redonda moderada por Bruno Hallé, socio y codirector de Cushman & Wakefield, Lluís Amézola, investment associate director de Meridia Capital, explicó que el perfil del cliente ha cambiado y que la industria debe adaptarse a esa transformación. “Los clientes ya no buscan hoteles, buscan experiencias”, afirmó. En este contexto, señaló que la gestora catalana ve oportunidades en la reconversión de hoteles de tres y cuatro estrellas en establecimientos de cinco, así como en modelos más flexibles como los hoteles budget, orientados a ofrecer alojamiento funcional a precios más accesibles, según publica Economía digital.
Según Amézola, este tipo de establecimientos presentan estructuras más eficientes, con menos personal y mayor rentabilidad por metro cuadrado, al destinar gran parte del espacio a habitaciones en lugar de zonas comunes. “La gente quiere viajar y no por eso pagar precios caros”, añadió.
En la misma línea se expresó Aurelia García, general manager del NH Las Artes y las Ciencias del grupo Minor Hotels, quien defendió la diversificación de marcas y conceptos como una herramienta clave para adaptarse a las nuevas demandas del mercado. En su opinión, los viajeros buscan cada vez más “mimetizarse con los destinos”, lo que obliga a las cadenas a ofrecer propuestas diferenciadas según el perfil del cliente y el tipo de experiencia que desea vivir.
Por ello, Minor Hotels ha ampliado su cartera de marcas hasta alcanzar 12 enseñas en 2025, con el objetivo de cubrir distintos posicionamientos y tipos de destino. “Hay que conseguir que el cliente no elija un hotel solo por el precio, sino por la ventaja competitiva y la experiencia que le va a ofrecer”, explicó.
Desde Grupo AR, su group strategy & growth officer, Juan José Calvo, subrayó que la personalización de la experiencia se ha convertido en una de las principales claves competitivas para las cadenas hoteleras de tamaño medio. “Estamos en el segmento de cadenas medianas y pequeñas y apostamos por la personalización de la experiencia; no somos un Carrefour”, afirmó.
Calvo recordó que España cuenta con 1,9 millones de plazas hoteleras, un mercado altamente competitivo en el que diferenciarse resulta fundamental. A su juicio, las grandes organizaciones tienen más dificultades para adaptarse a las demandas del cliente debido a su estructura. “Cuando he estado en cadenas de cierto volumen, ha sido tan difícil adaptarse, por lo que cuesta mover una organización tan grande, que la marca no siempre viene acompañada de la experiencia”, señaló.
En este contexto, defendió que las claves del futuro del sector pasan por no perder el control del producto, segmentar la oferta y poder customizar los hoteles en función del público al que se dirigen. El grupo, que actualmente cuenta con entre 12 y 14 hoteles, ha duplicado su capacidad en los últimos años y prevé seguir creciendo apoyado en su propia empresa de marketing digital, We Are Marketing (WAM), que permite desarrollar estrategias de comunicación y comercialización más personalizadas.
Además, el directivo avanzó la apertura este mes de un nuevo hotel en Ibiza enfocado exclusivamente al público de fiesta, un ejemplo más de la tendencia hacia establecimientos con conceptos muy definidos y dirigidos a segmentos concretos de viajeros.
La evolución del turismo hacia experiencias más personalizadas también está impulsando nuevas estrategias de destino. En este sentido, Emilio Fonseca, concejal de Turismo de Tavernes de la Valldigna, explicó que el municipio trabaja para crear actividad turística durante todo el año y reducir la estacionalidad. Entre las iniciativas impulsadas figuran rutas de senderismo, vías ferratas, circuitos de BTT, una ruta de arte urbano y varios festivales internacionales.
En paralelo, desde el sector se subraya que el momento actual es especialmente favorable para la industria hotelera. El presidente de Hosbec, Fede Fuster, aseguró que el sector vive “su momento dorado”, aunque advirtió de la necesidad de contar con marcos regulatorios flexibles que permitan adaptarse a las nuevas fórmulas de alojamiento y a la evolución de la demanda.
En un contexto en el que el viajero prioriza cada vez más la autenticidad, la personalización y el valor añadido de la experiencia, el sector turístico avanza hacia un modelo en el que los hoteles dejan de ser únicamente un lugar donde dormir para convertirse en espacios capaces de ofrecer vivencias únicas ligadas al destino.












