La esperada gira española de Morrissey ha tenido un arranque accidentado: el artista británico ha decidido no subir al escenario del recinto de Les Arts en Valencia este jueves 12 de marzo, dejando a cientos de seguidores con la entrada en la mano.
La razón, comunicada oficialmente por su equipo, apunta directamente al ambiente sonoro de la ciudad, que estos días celebra sus tradicionales Fallas.
Una llegada convulsa y falta de sueño
Según el relato difundido por su entorno, Morrissey aterrizó en la capital del Turia tras un agotador trayecto por carretera de dos días desde Milán. Al llegar a su hotel la noche del miércoles, el músico se encontró con un entorno hostil para el descanso: voces tecno, anuncios por megafonía y el ruido constante derivado de las celebraciones populares.
La imposibilidad de conciliar el sueño tuvo consecuencias físicas inmediatas. El comunicado oficial subraya que el artista entró en un «estado catatónico» debido al cansancio acumulado y a la exposición al ruido exterior.
Bajo esta premisa, su equipo defendió que no se trata de una cancelación voluntaria, sino de una «imposibilidad real» de llevar a cabo el espectáculo en las condiciones físicas en las que se encontraba el vocalista.
Confusión entre los asistentes
La gestión de la noticia no estuvo exenta de polémica: a lo largo de la tarde del jueves se emitieron dos comunicados que mantuvieron en vilo a los fans. En el primero, se advertía a los seguidores que consultaran la viabilidad del show antes de desplazarse al recinto, utilizando la ambigua fórmula de que «las circunstancias hacen imposible» el concierto.
Finalmente, a pocas horas del inicio previsto para las 20:30, se confirmó la suspensión definitiva.
El historial de suspensiones del artista
Para muchos de sus seguidores, este episodio es un capítulo más en la larga lista de polémicas y cancelaciones que arrastra el británico. Morrissey es conocido por sus exigencias estrictas, que van desde la prohibición de vender carne en los recintos donde actúa hasta la suspensión de conciertos por problemas técnicos o de salud de última hora.
Este historial de eventos impredecibles había generado incertidumbre desde que se anunciaron las fechas en España. Mientras las redes sociales se llenan de debates sobre si el ruido de las Fallas es un motivo de peso o una excusa más, las miradas se centran ahora en las próximas paradas de la gira en Sevilla y Zaragoza, cuya celebración sigue siendo una incógnita para los fans tras este fallido comienzo en Valencia.








