La educación en Baleares vive un nuevo episodio de tensión. Docentes de Ibiza se han concentrado este martes frente a la sede de la dirección territorial de Educación para expresar su rechazo a la gestión del Govern balear y, en concreto, a las decisiones impulsadas por el conseller Antoni Vera. Los sindicatos advierten de que, si no hay cambios en las políticas y en la forma de negociar, no descartan nuevas movilizaciones en las próximas semanas
La protesta, convocada por la Junta de Personal Docente No Universitario de Ibiza y Formentera, ha reunido a representantes de los principales sindicatos docentes, que denuncian una “falta de diálogo” con la Conselleria de Educación y el incumplimiento de acuerdos firmados en 2023.
El principal foco de malestar es el adelanto de las oposiciones docentes a mayo de 2026, una medida que ha sido duramente criticada por el sector. Los sindicatos consideran que altera la planificación de los aspirantes y puede reducir la participación. “Muchos opositores no tendrán tiempo suficiente para prepararse”, advierten.
Pero no es la única crítica. El colectivo docente denuncia también la implantación del decreto de personal y la paralización de medidas comprometidas como la reducción de ratios, la rebaja de horas lectivas o la disminución de la carga burocrática. “La mejora de la educación pasa por mejorar las condiciones laborales de los trabajadores”, ha subrayado Mariví Mengual, portavoz de STEI.
Durante la concentración, los sindicatos han leído un manifiesto en el que amplían sus reivindicaciones. Reclaman un plan de choque para fomentar el uso del catalán en los centros educativos, la equiparación de la carrera profesional docente con la del resto de funcionarios, una reducción efectiva de la burocracia y la implantación de un plan de climatización en los centros escolares.
También han puesto el foco en el problema de la vivienda en las Pitiusas, que dificulta la llegada y permanencia de profesores desplazados, y han exigido soluciones urgentes por parte de la Administración.
Otro de los puntos de conflicto es el modelo de negociación. Los sindicatos reclaman “mesas sectoriales reales” en las que se puedan cerrar acuerdos y critican que, hasta ahora, las reuniones con la Conselleria se limitan a espacios técnicos sin avances concretos.
Ibiza abre la puerta a enseñar sin catalán
El debate sobre el catalán en la educación añade más tensión al escenario. El Govern ha anunciado este martes que permitirá acceder a plazas de muy difícil cobertura sin acreditar la lengua, una medida que busca cubrir vacantes en especialidades donde no hay aspirantes.
Sin embargo, el Ejecutivo ha matizado que esta exención será temporal. Los docentes que accedan a estas plazas no podrán consolidar su destino hasta acreditar el conocimiento del catalán y permanecerán en situación de “expectativa de destino”. El objetivo, según el conseller, es garantizar la cobertura de plazas sin renunciar al papel del catalán como lengua propia del sistema educativo.
En paralelo, el conflicto educativo se entrelaza con la tensión política. La oposición ha criticado la ausencia de la presidenta del Govern en un acto oficial del CRIP, cuestionando sus prioridades. Desde el Ejecutivo defienden que la presidenta cumple con su agenda institucional.
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