El traslado del restaurante cabaré Lío Ibiza al Hotel Corso, en s’Illa Plana (Talamanca), ha activado la reacción del vecindario, que ya ha trasladado su preocupación al Ayuntamiento de Ibiza y ha iniciado contactos institucionales para conocer el alcance del proyecto. La Asociación de Vecinos de Talamanca confirma reuniones recientes con el Consistorio y también con el Consell de Ibiza, en un clima de creciente malestar entre los residentes.
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El origen de este malestar se sitúa en el proyecto de transformación del Hotel Corso, adquirido por un fondo de inversión con el objetivo de reconvertirlo en un establecimiento de mayor categoría.
La iniciativa contempla una reforma integral del complejo, con ampliaciones al amparo del decreto ley de medidas urgentes aprobado durante la pandemia —que permite incrementar hasta un 15% la superficie— y nuevas infraestructuras asociadas, según la información que ha ido trascendiendo en los últimos meses.
En este escenario se enmarca la previsión de ubicar en el Corso el cabaré Lío Ibiza, actualmente en Marina Ibiza. El proyecto contempla un espacio de ocio con un aforo en torno a 500 personas, lo que ha generado un fuerte rechazo entre los residentes, que alertan del cambio que supondría para un entorno residencial consolidado.
Parte de esta preocupación quedó reflejada en un encuentro celebrado a finales de febrero en el restaurante Hostal Talamanca entre vecinos y el director artístico de Lío, Joan Gràcia. Según fuentes presentes la reunión estuvo marcada por momentos de tensión y evidenció el fuerte rechazo de una parte del vecindario al proyecto.
Movilidad y tráfico, principal preocupación
El principal foco de inquietud se sitúa en la movilidad. Los vecinos advierten de que la construcción de un aparcamiento subterráneo de gran capacidad, junto al volumen de actividad previsto, podría convertir el entorno en un punto de alta concentración de tráfico, con entrada y salida constante de vehículos en un área con accesos limitados.
Tras ese encuentro, los residentes han intensificado los contactos con las administraciones. Desde la asociación vecinal señalan que ya han solicitado acceso a los expedientes y que trabajan con asesoramiento jurídico, en un escenario que anticipa un conflicto prolongado, si bien evitan detallar por ahora las posibles acciones a emprender.
En este contexto, las distintas administraciones implicadas juegan un papel clave en el desarrollo de la iniciativa. Mientras el Consell de Ibiza interviene en el ámbito turístico, el Ayuntamiento es competente en materia de licencias y actividades, aspectos que resultarán determinantes para definir el alcance final del proyecto.
Por el momento, los vecinos optan por la cautela en sus declaraciones públicas.
No obstante, reconocen que el nivel de preocupación es elevado y que el proyecto ha generado un rechazo significativo entre los residentes, que siguen de cerca su evolución por el impacto que podría tener en el equilibrio de s’Illa Plana.
La Voz de Ibiza ha contactado con el Ayuntamiento de Ibiza y con responsables de Lío Ibiza para recabar su versión, sin haber obtenido respuesta por el momento.













