Santa Eulària Ibiza Marathon

Verónica Castro convierte el Marathon en altavoz solidario: 500 km por la Esclerosis Tuberosa

La atleta ibicenca afronta un desafío de 500 kilómetros en 30 días mientras visibiliza una enfermedad rara que afecta a numerosas familias

Verónica Castro en Santa Eulària Ibiza Marathon

El deporte vuelve a demostrar su enorme capacidad para generar impacto social. En esta ocasión, la protagonista es Verónica Castro, atleta ibicenca que ha llevado su compromiso solidario al Santa Eulària Ibiza Marathon, participando en la distancia de 12K como parte de un reto mucho mayor: completar 500 kilómetros en 30 días para dar visibilidad a la Esclerosis Tuberosa, una enfermedad rara que padecen muchas familias.

A través de este desafío, Castro no solo busca sumar kilómetros, sino también conciencia social en torno a una realidad poco conocida pero muy presente.

Un reto con sello ibicenco y corazón solidario

Para la corredora local, la cita deportiva de Santa Eulària tiene un significado especial. No se trata únicamente de una competición, sino de una experiencia emocional ligada a sus raíces.

“Es algo especial para mí porque la tengo siempre marcada en el calendario. Se celebra en el pueblo de mi club y es un orgullo poder hacerla”, explica. Además, destaca el valor añadido del evento: “La organización, el ambiente y el recorrido la hacen única. Ibiza no es solo fiesta, también es deporte y tiene paisajes espectaculares”.

En este contexto, el Santa Eulària Ibiza Marathon se consolida no solo como una prueba deportiva de referencia, sino también como un escaparate ideal para causas solidarias.

Superación más allá de la experiencia

Aunque su determinación es firme, lo cierto es que Verónica Castro no cuenta con una larga trayectoria en carreras de fondo. De hecho, debutó en media maratón el pasado mes de abril. Sin embargo, su motivación va mucho más allá del rendimiento deportivo.

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La atleta afrontó el 12K con un desgaste acumulado considerable: “Llegué con más de 119 kilómetros y sin apenas haber descansado. Puede parecer que 12 kilómetros no es mucho, pero no fue una carrera fácil”, reconoce.

Este esfuerzo refleja el verdadero espíritu de su reto: constancia, compromiso y visibilidad, por encima de marcas o tiempos.

Una causa personal que impulsa el desafío

Más allá de su faceta como corredora popular, Verónica Castro es presidenta de la Asociación Nacional de Afectados por la Esclerosis Tuberosa (ANAET), entidad integrada en la Federación de Enfermedades Raras. Además, su implicación es también personal: es madre de una niña portadora de esta enfermedad.

“El reto de los 500 kilómetros no va de marcas ni de rendimiento; va de constancia y compromiso”, afirma. Su objetivo es claro: dar voz a quienes muchas veces no la tienen.

“No solo corro por la Esclerosis Tuberosa, sino por esos padres que se encuentran desamparados, sin información ni apoyo. Son enfermedades raras, pero no invisibles”, subraya.

Un objetivo solidario: alcanzar los 2.800 euros

El desafío no termina en lo deportivo. Paralelamente, Castro ha puesto en marcha una campaña solidaria con el objetivo de recaudar 2.800 euros, destinados a apoyar la labor de la asociación.

Todas las personas interesadas en colaborar pueden hacerlo a través de la plataforma gofund.me, contribuyendo así a impulsar la investigación y el apoyo a las familias afectadas.

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