La Audiencia Provincial de Madrid ha dictado sentencia contra el exmatrimonio formado por Kiko Matamoros (69 años) y Makoke (56 años). Ambos colaboradores de televisión han sido condenados a un año y nueve meses de cárcel por un delito de ocultación de bienes.
Al ser una pena inferior a los dos años, ninguno de los dos tendrá que ingresar en prisión, conforme a la normativa vigente en el Código Penal español.
El esquema del engaño: empresas interpuestas y testaferros
La justicia considera probado que Matamoros orquestó un plan desde el año 2009 para evitar que la Agencia Tributaria embargara sus ingresos. El colaborador utilizó sociedades propias, como Silla del Ring y Salto Mortal, para canalizar sus sueldos y honorarios profesionales, creando una apariencia de insolvencia mientras mantenía su nivel de vida.
En este entramado, Makoke actuó como cooperadora necesaria. Según su propia confesión en el juicio celebrado el pasado abril, aceptó poner a su nombre propiedades y cuentas bancarias (incluyendo una vivienda de lujo en Pozuelo de Alarcón valorada en más de 1,3 millones de euros) para proteger el patrimonio de Matamoros frente a las deudas fiscales que este acumulaba.
Multas e indemnizaciones millonarias
Más allá de la pena de cárcel, el fallo impone una carga económica significativa para ambos. Aunque se les ha aplicado una multa simbólica de 1.620 euros por el delito de alzamiento de bienes (gracias a los atenuantes de confesión), las indemnizaciones a Hacienda son cuantiosas:
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Indemnización solidaria: Ambos deberán pagar conjuntamente 76.500 euros.
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Responsabilidad individual de Matamoros: El colaborador deberá abonar adicionalmente más de 636.000 euros por las deudas generadas a través de su compañía.
Reacciones opuestas tras el fallo
Tras conocerse la sentencia este 8 de mayo, Kiko Matamoros se mostró satisfecho en sus redes sociales, calificando la resolución de «justa y equitativa». El mediático celebró que ambos recibieran la misma pena, alegando que su exmujer se vio «abocada» a confesar por la contundencia de las pruebas y no por voluntad propia.
Por su parte, Makoke ha evitado hacer declaraciones profundas sobre el tema, limitándose a compartir contenido en Instagram ajeno al proceso judicial.
Con este veredicto se cierra un proceso que ha durado años y que inicialmente amenazaba a Matamoros con una petición de hasta cinco años y medio de cárcel por parte de la Fiscalía.












