Baleval ha elevado la presión sobre el Consell de Ibiza a poco más de dos semanas de la entrada en vigor de la limitación de vehículos al reclamar la suspensión de las restricciones al rent a car para este verano o, al menos, una solución transitoria, mientras las empresas siguen sin conocer el cupo concreto que se asignará a cada una para operar en la isla desde el 1 de junio. El presidente de la patronal, Cristóbal Herrera, ha explicado a La Voz de Ibiza que la demora impide planificar flota, contratación de personal, reservas y envíos de vehículos a la isla.
La petición se produce con un tope de 14.000 vehículos de alquiler previsto para esta temporada y con los cupos individuales aún sin comunicar a las compañías. Según informó Radio Ibiza, el Consell pieza, prevé aprobar este viernes en el Consell Executiu la asignación definitiva y atribuye parte del retraso a expedientes incompletos que han requerido subsanaciones.
Herrera seala que Baleval no ha recibido una respuesta directa del Consell. El presidente de Baleval considera insuficiente la explicación del retraso por la subsanación de documentación que ha hecho la institución insular. “A las empresas nos dijeron que esto iba a estar preparado en diciembre, no han sido solo unos días”, se ha quejado.
Planificación bloqueada
El problema, según el sector, no se limita a saber el número total de coches autorizados para cada empresa, sino también la distribución por subcategorías. Herrera recuerda que este año hay cupos específicos para vehículos de nueve plazas y divisiones por etiquetas ambientales y antigüedad, lo que complica aún más la operativa de las compañías. “No solo no saben cuántos vehículos totales, sino tampoco cuántos de cada tipo”, resume.
La incertidumbre afecta a unas diez empresas asociadas a Baleval que operan en Ibiza, según Herrera. La patronal sostiene que el funcionamiento habitual del rent a car exige cerrar previsiones con meses de antelación, negociar compras con fabricantes o concesionarios, organizar la renovación de flota y contratar personal en función del volumen previsto. “Eso se suele hacer ya en noviembre, diciembre o, como muy tarde, en enero”, explica el presidente de Baleval.
El retraso llega además en un año con más empresas en pugna por el reparto del cupo, como ya había avanzado La Voz de Ibiza al informar de que el Consell manejaba 123 solicitudes y 25.240 vehículos pedidos para un máximo diario de 14.000 coches de alquiler. Esa tensión entre demanda empresarial y límite autorizado es uno de los factores que, según Herrera, impide a las compañías saber si sus previsiones se ajustarán finalmente a la cuota aprobada.
Flota enviada “a ciegas”
Herrera advierte de que las empresas han tenido que enviar coches a Ibiza basándose en cálculos propios, sin garantía de que coincidan con la autorización final del Consell. “De repente tú piensas que te podían dar 400 coches y tienes 300. ¿Y qué haces con esos 100?”, plantea. La devolución de vehículos a Mallorca o a la Península supondría un coste añadido, mientras que una cuota superior a la prevista obligaría a mandar más unidades con poco margen y con la capacidad de los ferries limitada.
El presidente de Baleval recalca que la flota no se puede trasladar a Ibiza en tres días, porque el envío se organiza de forma progresiva antes de la temporada, especialmente a partir de Semana Santa. Por eso insiste en que el calendario administrativo no encaja con la realidad del negocio: primero se compran o se asignan los vehículos, después se transportan y finalmente se organiza el personal que debe atender esa flota.
A día de hoy, Herrera evita cuantificar pérdidas económicas ya consolidadas, aunque sí anticipa que los problemas empezarán cuando entren en vigor las restricciones si las empresas han enviado más coches de los autorizados o si, por el contrario, se quedan cortas respecto del cupo que finalmente les corresponda. “Lo veremos a partir de que entren en vigor las restricciones”, señala.
Riesgo de cancelaciones
Baleval alerta de que la demora puede terminar afectando al turista si las compañías se ven obligadas a cancelar reservas ya aceptadas. Herrera recuerda que el cupo de 14.000 vehículos ya parecía “escaso” al sector y que cualquier reducción operativa derivada del retraso agravaría la falta de disponibilidad, especialmente para los visitantes que llegan por el aeropuerto, la principal vía de entrada turística a la isla.
“Si había empresas que están haciendo reservas calculando un cupo X y resulta que al final ese cupo es menor, vas a tener que empezar a cancelar las reservas”, advierte Herrera. Además, subraya que esas cancelaciones podrían afectar a personas que ya tienen billete de avión y alojamiento contratado en Ibiza, lo que, a su juicio, generaría un problema añadido para la imagen del destino.
Incluso si el Consell aprueba mañana los cupos, Herrera considera que el problema de fondo seguirá vigente por el retraso acumulado. “El problema está igualmente. Ya viene con mucho retraso, así que va a haber lío”, concluye.







