Una enorme bola de fuego iluminó el cielo de Florida durante la noche cuando uno de los cohetes New Glenn de Blue Origin, la compañía aeroespacial fundada por Jeff Bezos, explotó durante una prueba en Cabo Cañaveral. El accidente, captado por cámaras que seguían los preparativos y también por numerosos aficionados y residentes de la zona, provocó una potente onda expansiva que llegó a percibirse incluso en áreas alejadas de la costa.
La explosión representa un duro golpe para Blue Origin y también abre un escenario de incertidumbre para varios proyectos espaciales vinculados a la NASA, especialmente aquellos relacionados con el programa Artemis, cuyo objetivo es llevar nuevamente seres humanos a la Luna. Pese a la espectacularidad del incidente, la compañía confirmó poco después que no hubo víctimas ni heridos entre el personal presente en las instalaciones.
Una prueba que terminó en una explosión masiva
El incidente ocurrió durante uno de los denominados ensayos estáticos del cohete. Este tipo de pruebas tienen como objetivo encender los motores de la fase propulsora manteniendo el vehículo completamente sujeto a la plataforma de lanzamiento.
En esta ocasión, el ensayo consistía en activar los siete motores del New Glenn para verificar su funcionamiento antes de futuras misiones. Sin embargo, las imágenes registradas muestran cómo, tras el encendido inicial, las llamas comenzaron a extenderse de manera descontrolada por los laterales del cohete.
Instantes después se produjo una explosión de enormes dimensiones que envolvió completamente la estructura. La compañía confirmó posteriormente que sufrió una «anomalía» durante el ensayo realizado alrededor de las 21.00 horas locales.
La reacción inmediata de Jeff Bezos
Tras el accidente, Jeff Bezos reaccionó rápidamente a través de sus redes sociales. «Todo el personal está sano y a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena», afirmó el fundador de Blue Origin. El mensaje buscó transmitir tranquilidad respecto a la seguridad del equipo y al mismo tiempo reforzar el compromiso de la compañía con la continuidad del programa espacial.
La publicación recibió también una respuesta de Elon Musk, principal competidor de Bezos en la carrera espacial privada. «Lamento ver esto, espero que te recuperes pronto», escribió el propietario de SpaceX. La reacción de Musk tuvo una especial relevancia debido a que SpaceX ha enfrentado también numerosas explosiones y fallos durante las fases de prueba de sus propios cohetes.
El New Glenn, una pieza clave para Blue Origin
El vehículo afectado es uno de los proyectos más importantes de la compañía. El New Glenn es un cohete reutilizable de casi 100 metros de altura que recibe su nombre en honor a John Glenn, el primer astronauta estadounidense en orbitar la Tierra. La plataforma dañada durante el accidente constituye además la única instalación de lanzamiento que posee actualmente Blue Origin para este modelo.
This angle is even crazier https://t.co/bDUuiafnTg pic.twitter.com/LuLG3frNw2
— Sawyer Merritt (@SawyerMerritt) May 29, 2026
Hasta ahora, la empresa había realizado tres lanzamientos de New Glenn. Aunque los tres consiguieron despegar, solo uno de ellos fue considerado un éxito completo. En los otros casos surgieron problemas relacionados con el regreso a tierra, las maniobras de descenso o la colocación de satélites en la órbita prevista.
El impacto sobre los planes comerciales de la compañía
El cohete que explotó tenía asignada una misión de gran importancia para la estrategia comercial de Amazon. Su objetivo era transportar 48 satélites de la constelación de internet Leo, un proyecto impulsado para competir directamente con Starlink, la red satelital desarrollada por SpaceX.
Durante la prueba no había satélites a bordo, pero los daños ocasionados por la explosión podrían retrasar significativamente el calendario previsto. Las reparaciones de la infraestructura y la reconstrucción de los elementos afectados podrían extenderse durante meses incluso en el escenario más favorable. Se trata de un contratiempo relevante para una empresa que intenta reducir la ventaja acumulada por SpaceX en el mercado de lanzamientos espaciales.
Un problema que trasciende a Blue Origin
Las consecuencias del accidente no afectan únicamente a la empresa de Jeff Bezos.bLa explosión también genera preocupación dentro de la NASA, que mantiene acuerdos con Blue Origin para diversas iniciativas vinculadas a la exploración lunar.
La agencia espacial estadounidense trabaja actualmente en el programa Artemis, destinado a devolver astronautas a la superficie de la Luna. Dentro de ese proyecto, tanto Blue Origin como SpaceX desempeñan papeles fundamentales. Ambas compañías cuentan con contratos para desarrollar sistemas que permitan transportar astronautas entre la órbita lunar y la superficie del satélite.
Los contratos recién anunciados por la NASA
La importancia estratégica del New Glenn quedó reflejada apenas unos días antes del accidente. Hace tan solo tres días, la NASA anunció la adjudicación de varios contratos a Blue Origin para utilizar dos cohetes New Glenn en el transporte de vehículos exploradores hacia la Luna en 2028.
Estos vehículos están destinados a ser utilizados posteriormente por los astronautas de las misiones Artemis 5 y Artemis 6 durante sus actividades sobre la superficie lunar. La planificación de estas misiones depende directamente de la disponibilidad y operatividad del New Glenn. Por ello, cualquier retraso derivado de la explosión podría generar efectos sobre todo el cronograma previsto.
Un calendario cada vez más ajustado
El programa Artemis atraviesa una etapa especialmente importante. Hace apenas unas semanas se produjo uno de sus avances más relevantes con la primera misión tripulada que orbitó la Luna dentro de esta nueva fase de exploración.
Here’s our video of the explosion at Launch Complex 36. It happened about 9 pm ET (0100 UTC) as Blue Origin was beginning a static fire test of its New Glenn rocket.
Watch live views: https://t.co/tm2wZQmAVD pic.twitter.com/PmbgQC6Qmq
— Spaceflight Now (@SpaceflightNow) May 29, 2026
Ahora, la NASA se prepara para nuevos hitos que requieren una coordinación extremadamente precisa entre todos sus socios tecnológicos. La próxima semana, la agencia tiene previsto anunciar la tripulación de una futura misión del programa. Además, Artemis 3 debería realizar ensayos de maniobras de alunizaje durante el próximo año. El accidente sufrido por Blue Origin complica seriamente esos planes y plantea dudas sobre la capacidad de la compañía para cumplir con los plazos establecidos.
La respuesta de la NASA
Tras conocerse la explosión, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, emitió un comunicado oficial. «La NASA está al tanto de la anomalía que ocurrió esta noche en el Complejo de Lanzamiento 36, que involucró al cohete New Glenn de Blue Origin en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral«.
El responsable de la agencia destacó además la complejidad técnica que implica desarrollar este tipo de vehículos. «Los vuelos espaciales no perdonan errores, y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de carga pesada es extraordinariamente difícil».
Isaacman confirmó asimismo que la NASA colaborará en la investigación para determinar las causas del accidente. «Trabajaremos con nuestros socios para apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar los impactos en las misiones a corto plazo y volver a lanzar cohetes. Proporcionaremos información sobre cualquier impacto en los programas Artemis y de la Base Lunar tan pronto como esté disponible».













