Los médicos españoles afrontarán la quinta semana de huelga nacional del 15 al 19 de junio, con una concentración estatal convocada para el lunes 15 frente al Ministerio de Sanidad. El Comité de Huelga, integrado por seis sindicatos médicos, mantiene así el pulso al Gobierno para reclamar un texto propio dentro del Estatuto Marco que regule las condiciones laborales de los facultativos.
El Ministerio, acusado de inmovilismo
La decisión llega tras la reunión que el Comité mantuvo este lunes con Sanidad y que los sindicatos consideran un nuevo callejón sin salida. En un comunicado conjunto, denuncian que el ministerio «sigue instalado en la estrategia de dilación, el inmovilismo y la ausencia total de propuestas» y critican que, después de meses de conflicto y movilizaciones, todavía no haya puesto sobre la mesa medidas concretas para desbloquear la negociación.
Los firmantes aseguran que mantendrán la movilización «con la unidad, firmeza y determinación» con las que han trabajado hasta ahora. La quinta semana de paros, anunciada este martes, encadena así una protesta que se ha convertido ya en el conflicto laboral más prolongado del sector sanitario en la legislatura.
Seis sindicatos cierran filas
El frente común lo forman la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA).
Las seis organizaciones han hecho un llamamiento a los médicos y facultativos de todas las comunidades autónomas para que acudan a la concentración del 15 de junio, en la que se reclamará un estatuto y un ámbito de negociación propios para el colectivo, al margen del marco que regula al resto del personal estatutario.
Las cuatro reivindicaciones clave
Los sindicatos resumen sus exigencias en cuatro grandes ejes: un Estatuto Marco específico para médicos y facultativos, una clasificación profesional acorde a su responsabilidad y formación, una jornada laboral que califican de «justa» y un modelo de jubilación flexible y sin penalizaciones.
A su juicio, el conflicto trasciende la negociación de una norma concreta y es consecuencia de «años de abandono, sobrecarga y falta de reconocimiento» por parte de las administraciones sanitarias, tanto del Gobierno central como de las consejerías autonómicas.
Plantes a la actividad voluntaria
El Comité ha trasladado además su «máximo apoyo y reconocimiento» a los facultativos que, en distintos puntos del país, han decidido dejar de realizar toda actividad voluntaria y extraordinaria como medida de protesta ante unas condiciones laborales que consideran «insostenibles».
Para los sindicatos, esa decisión —«valiente y responsable»— es una muestra inequívoca del malestar que recorre la profesión y evidencia que el conflicto no se reduce a una mesa de negociación, sino que tiene raíces estructurales en el funcionamiento de la sanidad pública.
Puerta abierta a seguir negociando
Pese al endurecimiento de la protesta, los sindicatos médicos aseguran que seguirán acudiendo a las reuniones con el Ministerio de Sanidad que sean necesarias, «siempre que exista una voluntad real de negociación y propuestas concretas sobre la mesa».
El Comité insiste en que la responsabilidad de resolver el conflicto «sigue estando exclusivamente en manos de las administraciones». La nueva semana de huelga nacional convocada para junio marca, por tanto, una escalada en una protesta médica que se prolonga ya durante meses y que amenaza con tensionar la atención sanitaria en plena antesala del verano.













