Los turistas internacionales que visitaron Ibiza en 2025 valoran su experiencia con notas que rondan el 9 sobre 10, según la Encuesta de Satisfacción de los Turistas Internacionales (ESTI) que elabora Turespaña a partir de más de 20.000 entrevistas a viajeros no residentes a la salida de España. El dato sitúa a la isla en la media del conjunto del país, pero el mismo informe identifica la masificación como el factor peor valorado de toda la encuesta, un aspecto que conecta directamente con el debate abierto en las Pitiusas sobre los límites del modelo turístico.
Tres municipios pitiusos con nota, pero con muestras reducidas
El estudio recoge la puntuación de satisfacción global con la etapa del viaje en tres municipios de Ibiza. Eivissa obtiene un 9,04 sobre 10, con un 64,07% de turistas «muy satisfechos» sobre una muestra de 162 encuestados. Santa Eulària des Riu registra un 9,05, con un 66,02% de muy satisfechos, aunque sobre una base de solo 53 entrevistas. Sant Antoni de Portmany se queda en un 8,81, con un 56,09% de muy satisfechos y una muestra de 59 encuestados.
Las cifras deben leerse con cautela. El informe en su versión completa solo tabula los municipios que alcanzan al menos 100 registros muestrales, un umbral que en las Pitiusas únicamente supera Eivissa. Las notas de Santa Eulària y Sant Antoni proceden del visor interactivo del estudio y se apoyan en muestras reducidas, lo que amplía el margen de error y desaconseja interpretarlas como una clasificación firme entre municipios.
Turespaña: las diferencias entre municipios no son significativas
El propio organismo es explícito en este punto. El análisis estadístico del informe concluye que, para la muestra obtenida, las diferencias respecto a la media solo resultan significativas en Alicante, Palma, San Bartolomé de Tirajana y Mijas. Ningún municipio de Ibiza figura entre ellos, lo que significa que su puntuación no se distingue, en términos estadísticos, de la media del conjunto de destinos.
El dato más sólido para el ámbito balear es el autonómico: Baleares obtiene una satisfacción global de 9,16 sobre 10, sobre una muestra de 2.907 registros, una cifra que el informe tampoco considera significativamente distinta de la media nacional, situada en 9,25.
La saturación, el punto negro que el informe sí destaca
Más allá de las notas territoriales, el estudio aporta una lectura de fondo con recorrido local. De las nueve dimensiones analizadas, la sostenibilidad es la peor valorada a escala nacional, con un 8,04 sobre 10 frente al 9,25 de la satisfacción global. Y dentro de ese bloque, la masificación o saturación turística figura entre los aspectos con peor puntuación, con un 7,79, solo por encima de la información sobre la huella de carbono.
El informe sostiene que la masificación y el impacto sobre la sociedad local son aspectos «a vigilar» y advierte de que, en la percepción del visitante, no se asocian al compromiso de sostenibilidad con la misma intensidad que los factores ambientales como el reciclaje o la gestión de residuos. El diagnóstico coincide con el que ya arrojaba el Sistema de Inteligencia Turística (SIT) del Consell d’Eivissa: en su módulo de escucha en redes, la saturación turística era la categoría con peor índice de reputación online (5,00 sobre 10) y la que concentraba mayor porcentaje de menciones negativas (52%), tal y como recogió La Voz de Ibiza en febrero.
Qué mueve la satisfacción
El estudio incorpora además un análisis de los factores que más influyen en la satisfacción global del viaje, aunque calculado únicamente a escala nacional y no por municipios. Según ese análisis, el entorno y las infraestructuras son los principales motores de la satisfacción del turista, por delante del alojamiento o la restauración. Es una lectura con interés para Ibiza, donde buena parte del debate público se concentra precisamente en la infraestructura y la movilidad, desde la ampliación del aeropuerto hasta la regulación del tráfico de vehículos.












