TRAGEDIA EN SANT ANTONI

Tres horas de avisos, un intento de rescate y una caída fatal: así fue la noche del balconing mortal en Ibiza

La caída del joven colombiano de 29 años desde un séptimo piso estuvo precedida por horas de gritos en el bloque y llamadas vecinales sin respuesta.
Balconing en Sant Antoni

Diez días separan el grito y el silencio. El joven colombiano de 29 años que se precipitó desde un séptimo piso de Sant Antoni la madrugada del 8 de junio murió la madrugada de este viernes en la UCI de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, primera víctima mortal del balconing en Ibiza de la temporada. Su caída, grabada en vídeo por varios testigos, fue el desenlace de una noche entera de gritos audibles en el bloque y de llamadas vecinales que tardaron horas en encontrar respuesta.

Llamadas a la Policía desde las 3 de la madrugada

Una vecina del inmueble denunció al día siguiente del suceso que los avisos arrancaron de noche y que la patrulla no llegó hasta después del amanecer. «Estuvimos llamando desde las 3 aproximadamente y la policía vino cuando ya había salido el sol», relató la residente, que precisó que contactó con la Policía Local de Sant Antoni. «Seguramente hubo más llamadas, muchas personas estábamos escuchando la situación», añadió.

La cronología que apunta sitúa más de tres horas entre los primeros avisos y la presencia de los agentes en el lugar.

«Gritaba pidiendo ayuda» en mitad de la noche

El joven, residente habitual en Mallorca y de origen colombiano, había viajado a la isla para pasar el fin de semana en el piso de unos allegados. Durante las horas previas a la caída, según la versión de la vecina, «gritaba incoherencias y pedía ayuda» a voces. La situación se escuchaba desde varias viviendas del edificio.

La misma residente añadió un detalle sensible: el joven, en mitad del episodio, «comenzó a relatar todo lo que habían consumido y eran drogas», y a su juicio se encontraba bajo los efectos de esas sustancias. La Policlínica no ha incluido datos toxicológicos en su parte hospitalario.

Intento retenerlo

Las imágenes grabadas por distintos testigos desde la calle muestran cómo un supuesto agente uniformado de la Guardia Civil logra aproximarse hasta las inmediaciones del balcón en los últimos segundos. El hombre, desnudo, se encontraba colgado de la barandilla del séptimo piso.

La maniobra no llegó a consumarse. El varón volvió a moverse, se soltó y cayó al vacío. En las grabaciones se escucha un fuerte estruendo coincidente con el impacto contra el pavimento.

Ingreso a las 08.34 horas, directo a quirófano

Una ambulancia UVI del 061 trasladó al herido, atendido por agentes de la Policía Local, hasta la Policlínica Nuestra Señora del Rosario. Ingresó a las 08.34 horas. Por la magnitud de las lesiones, se obvió la valoración habitual en boxes: el joven entró directamente al quirófano.

El parte hospitalario describió un cuadro devastador: traumatismo craneoencefálico muy grave, traumatismo torácico, traumatismo abdominal, fractura de pelvis y politraumatismos graves. El pronóstico ya era «muy grave» desde el primer minuto.

Diez días en la UCI sin signos de mejoría

Desde el ingreso hasta el desenlace, el joven permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos en estado crítico. La Policlínica del Rosario no comunicó en ningún momento señales de mejoría. Diez días después de la caída, el centro confirmó el fallecimiento del paciente «debido a la gravedad de sus lesiones», en un parte difundido a primera hora.

Una ventana llena de sangre

La proximidad del impacto al edificio dejó una huella física más allá del propio joven. «Escribo esto aquí limpiando mi ventana llena de sangre. No es justo», denunció la misma vecina horas después del suceso. Para los testigos del bloque, el caso queda asociado tanto a la madrugada anterior como al silencio posterior.

El balconing en Ibiza vuelve a registrar así una víctima mortal al inicio de la temporada turística, en un fenómeno que se repite cada verano en los alojamientos de la isla y que en esta ocasión deja, además, abiertas las preguntas sobre la respuesta policial a las alertas vecinales y sobre el papel del consumo de sustancias en el episodio.

Ante una emergencia o crisis, se recomienda llamar al 061 o acudir a los servicio de urgencias del Hospital Can Misses, como también en el IBSMIA para los jóvenes.

Los números del Teléfono de la Esperanza son 717 003 717 y, en Baleares, 971 46 11 12. Hay voluntarios que atienden las 24 horas.

También se puede contactar al chat, disponible de 18 a 24. O bajarse la aplicación Conéctate Social.

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