Un trágico accidente ocurrido durante la madrugada en Sevilla terminó con la muerte de un hombre de 34 años, que fue atropellado por un autobús de Tussam cuando intentaba alcanzar un servicio nocturno en el barrio del Polígono San Pablo.
Las primeras investigaciones apuntan a que la víctima corría junto al vehículo para intentar subir antes de que abandonara la parada. En ese momento, perdió el equilibrio, cayó a la calzada y fue arrollado por el autobús. Ni el conductor ni los pasajeros fueron conscientes de lo sucedido, por lo que el vehículo continuó su recorrido hasta que la Policía Local logró localizarlo e informar al conductor del accidente. El caso permanece bajo investigación para determinar con exactitud cómo se produjo el atropello.
El accidente ocurrió junto a una parada del Polígono San Pablo
El siniestro se registró poco después de la una de la madrugada en la confluencia de la calle Éfeso con la Avenida de la Soleá, en el barrio sevillano del Polígono San Pablo. Según las primeras hipótesis que manejan los investigadores, el hombre intentó alcanzar un autobús nocturno de Tussam que se encontraba llegando a una parada.
Mientras corría en paralelo al vehículo, sufrió una caída que resultó fatal. De acuerdo con la reconstrucción inicial de los hechos, la víctima perdió el equilibrio al resbalar con el bordillo, cayendo sobre la calzada justo cuando el autobús avanzaba. El vehículo terminó golpeándolo y una de sus ruedas traseras pasó por encima del hombre.
Los servicios de emergencia solo pudieron confirmar el fallecimiento
El aviso a los servicios de emergencia se recibió a las 1.45 horas. Hasta el lugar acudieron efectivos de la Policía Local de Sevilla y personal sanitario. Sin embargo, cuando llegaron ya no fue posible realizar maniobras para salvar la vida del hombre.
Las lesiones sufridas eran incompatibles con la vida y los sanitarios únicamente pudieron certificar el fallecimiento. Posteriormente, el cuerpo permaneció en el lugar hasta que fue autorizado su levantamiento. Según la información disponible, el cadáver fue retirado alrededor de las tres de la madrugada y trasladado al Instituto de Medicina Legal de Sevilla, donde se le practicará la correspondiente autopsia.
Ni el conductor ni los pasajeros advirtieron el atropello
Uno de los aspectos que más llama la atención del caso es que ni el conductor del autobús ni los pasajeros fueron conscientes del accidente. Tras el atropello, el vehículo continuó con normalidad el recorrido previsto de la línea nocturna. El cuerpo de la víctima quedó tendido junto a la parada mientras el autobús seguía circulando.
Fue la Policía Local la que, una vez recibido el aviso del siniestro, consiguió localizar el vehículo. Según la información difundida, los agentes interceptaron el autobús en la avenida de Turia, ya en el Parque Alcosa, donde informaron al conductor de lo sucedido.
El conductor sufrió un ataque de ansiedad
Al conocer que el autobús había estado implicado en un accidente mortal, el conductor experimentó un fuerte impacto emocional. Fuentes de la investigación señalaron que el empleado de Tussam sufrió un ataque de ansiedad, por lo que tuvo que ser atendido tras recibir la noticia.
Posteriormente, los agentes le practicaron las pruebas reglamentarias para comprobar si había consumido alcohol o drogas. El resultado fue negativo en ambos casos. Este extremo fue confirmado también por las fuentes de la investigación.
El autobús implicado en el accidente cubría la línea nocturna A8 de Tussam. Este servicio inicia su recorrido en el Prado de San Sebastián y finaliza en el barrio del Parque Alcosa. Cuando ocurrió el accidente, el vehículo se encontraba realizando su itinerario habitual. Hasta el momento no ha trascendido la identidad del fallecido.
La Policía Local de Sevilla mantiene abierta la investigación para determinar con precisión cómo se desarrollaron los hechos. Aunque las primeras hipótesis apuntan a que el hombre trató de alcanzar el autobús cuando este llegaba a la parada y perdió el equilibrio durante la carrera, los agentes continúan recopilando información para reconstruir completamente la secuencia del accidente. El objetivo es aclarar todas las circunstancias que rodearon el atropello y confirmar el desarrollo exacto de los acontecimientos.











