Una trabajadora de un camping de Ibiza ha pasado varias temporadas durmiendo en una tienda de campaña dentro del propio establecimiento, un alojamiento por el que la empresa le descontaba cuatro días libres al mes. Así lo denunció este lunes el sindicato UGT en una comparecencia celebrada en su sede. La sindicalista Guadalupe López sostuvo que la compañía trata a su plantilla «como animales» y advirtió de que este tipo de prácticas se están extendiendo en la isla.
Tiendas rotas y caravanas de emergencia
La afectada, que no facilitó su nombre ni el de la empresa, explicó que aceptó el puesto en 2023 por teléfono, sin conocer las condiciones reales del contrato. Procedente de la Península, ha encadenado temporadas turísticas en el mismo camping, donde convivía con su familia en una tienda. El desayuno y la comida corrían a cargo de la empresa.
El pasado mes de junio sufrió una lesión mientras hacía la cama de un bungaló y tuvo que solicitar la baja a través de la mutua. Poco después, según su relato, la dirección le comunicó que debía abonar unos 300 euros en concepto de alquiler de la tienda «porque no estaba trabajando». Además, la conminó a abandonar el camping el 1 de julio.
La trabajadora describió unas instalaciones deficientes para el personal. Cada empleado, dijo, es alojado en una tienda de campaña, «aunque ahora han puesto unas caravanas pequeñas para algunos», según publicó Periódico de Ibiza. «Cuando llueve, se moja todo. Las tiendas están rotas. No podemos ir a otro sitio», relató. La empleada también señaló que fue contratada como camarera de piso pero con un contrato de limpiadora, una discrepancia habitual, según denunció.
Dos empleos para poder subsistir
La afectada aseguró que buena parte de sus compañeros se ve obligada a compaginar dos trabajos para llegar a fin de mes en Ibiza. «Lo denuncio porque no quiero que vuelva a pasar, que no sigan haciendo daño a las personas», declaró. Su testimonio, apuntó UGT, no es aislado en la temporada actual y se enmarca en un patrón que el sindicato ya ha detectado en otros sectores, como el de la construcción, donde estima que dos de cada cinco trabajadores operan de forma irregular.
Guadalupe López amplió el foco más allá de este caso. Sostuvo que «muchas empresas» de la isla llamaron este año a sus trabajadores de temporada sin ofrecerles alojamiento, lo que ha provocado que un número indeterminado de empleados renuncie al no poder encontrar vivienda. «Les están obligando a hacer bajas voluntarias», afirmó la sindicalista, que en anteriores ocasiones ha reclamado al Govern balear que destine la ecotasa a facilitar alojamiento al personal del turismo.
Habitaciones de seis metros para seis personas
En otras compañías que sí facilitan techo, las condiciones descritas por UGT son igualmente precarias: habitaciones de entre cuatro y seis metros cuadrados ocupadas por hasta seis personas. Estancias con «humedades, goteras, en mal estado y sin adecentar desde el año anterior», según denunció López. La sindicalista matizó que existen empresas que actúan correctamente, pero subrayó su sorpresa por la situación registrada esta temporada de 2026.
«En hostelería hay sobrecarga de trabajo. Dan trabajo pero no vivienda y el personal no viene. Esto hace que se sobrecargue la plantilla que ya está», resumió la representante sindical, que confirmó la existencia de varias denuncias pendientes de resolución judicial. El caso de la trabajadora del camping de Ibiza se suma así a un patrón de abusos laborales que UGT vincula directamente con la crisis de vivienda que asfixia a los temporeros en la isla.










