Mallorca se dispone a seguir el camino que Ibiza abrió hace dos años. El Consell de Mallorca prevé que en octubre pueda quedar aprobada su ley de limitación a la entrada de vehículos, de modo que pueda aplicarse ya en la próxima temporada turística, la de 2027. Así lo ha planteado el conseller insular de Territorio, Movilidad e Infraestructuras, Fernando Rubio, preguntado por los plazos que maneja tras una reunión con la Agrupación Empresarial de Alquiler de Vehículos con y sin conductor de Baleares (Aevab).
Octubre para la ley, noviembre para los cupos
La normativa no parte de cero. El pleno del Consell de Mallorca aprobó en junio la proposición de ley para regular la afluencia de vehículos y la elevó al Parlament balear, que debe darle su visto bueno definitivo. Es esa aprobación la que Rubio sitúa ahora en octubre.
El conseller calificó el encuentro con Aevab de «muy satisfactorio» y detalló que en la reunión se trasladó información sobre la tramitación de la ley, la elaboración de la ordenanza fiscal que regirá las tasas y el hecho de que ya se ha adjudicado el nuevo estudio de capacidad de carga de las carreteras de la isla, que debe fijar cuántos vehículos podrán entrar. Rubio insistió en que la medida «no va en contra de nadie» y aseguró que la respuesta de la patronal fue «positiva».
Según el calendario que baraja, en noviembre el Consell podría establecer los cupos y trasladarlos a las federaciones del sector para que hagan sus previsiones y se alcance un primer acuerdo.
Los datos de las flotas de ‘rent a car’
Para fijar esos límites, el Consell ha remitido una carta a las federaciones de alquiler de coches y a las empresas pidiéndoles el número de vehículos con que cuentan. Rubio explicó que esas cifras de flota se notificaron el viernes pasado y que ahora se trabajará sobre ellas para perfilar la ley.
El conseller reconoció que las empresas están «preocupadas» por conocer el número concreto de vehículos que podrán acceder a Mallorca, ya que en breve deben cerrar las compras de coches para la temporada que viene, una decisión que depende directamente del cupo que se les asigne.
El precedente de Ibiza
El movimiento de Mallorca llega con Ibiza como espejo. El Consell de Ibiza fue la primera administración de España en aplicar una ley de este tipo, un extremo que el propio Rubio ha recordado en varias ocasiones al subrayar que fue un gobierno del PP el que limitó primero la entrada de coches en la isla pitiusa.
Esta misma semana, el Consell de Ibiza presentó el balance de su regulación, que encadena un segundo verano a la baja: en junio desembarcaron un 13% menos de coches que antes de la norma y las caravanas cayeron un 75,8%. El pasado mes de junio, el vicepresidente Mariano Juan se reunió además con el Consell de Mallorca para compartir la experiencia ibicenca y reclamó que la futura ley mallorquina incorpore el principio de reciprocidad, de manera que los residentes de ambas islas puedan desplazarse entre ellas sin verse afectados por las limitaciones.
El modelo, en cualquier caso, no está exento de fricciones. El cupo que Ibiza asignó a las empresas de alquiler llevó a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a reclamar al Consell de Ibiza que justificara esa restricción, un frente que Mallorca deberá tener presente cuando fije sus propios límites a las flotas de ‘rent a car’










