El Ayuntamiento de Sant Antoni ha retirado una embarcación abandonada que permanecía varada en la zona de baño de la playa de s’Arenal, una actuación destinada a garantizar la seguridad de los bañistas y a preservar el uso correcto del dominio público marítimo-terrestre. La intervención se ejecutó de forma subsidiaria tras la falta de respuesta del titular de la barca, según informó el propio Consistorio.
El propietario fue avisado previamente
Antes de intervenir, el Ayuntamiento notificó al titular de la embarcación su obligación de retirarla por sus propios medios. En esa comunicación se le advirtió de que, si no lo hacía, el Consistorio procedería a la retirada por vía subsidiaria y le repercutiría después los costes derivados de la operación.

Autorización de Capitanía Marítima
Ante la inacción del propietario, el Ayuntamiento solicitó y obtuvo el visto bueno de Capitanía Marítima, requisito imprescindible para actuar sobre una embarcación en aguas de su competencia. Con ese permiso sobre la mesa, el equipo municipal consideró urgente proceder a la retirada por el riesgo que la barca suponía tanto para los bañistas como para la navegación en la zona.
Un riesgo para la zona de baño
Una embarcación varada dentro del perímetro balizado de una playa es un elemento peligroso: puede provocar cortes, golpes o incidentes durante el baño, además de dificultar las labores de vigilancia y salvamento. El Consistorio ha insistido en que la retirada busca garantizar unas condiciones adecuadas de uso de la playa y prevenir posibles accidentes.

Los costes recaerán sobre el titular
La ejecución subsidiaria implica que el gasto de la operación —remolque, custodia y posterior gestión de la embarcación— no lo asumirá el erario municipal, sino el propietario, tal como se le advirtió en la notificación previa. Es el procedimiento habitual en este tipo de actuaciones sobre bienes abandonados en el dominio público marítimo-terrestre.
Un problema recurrente en verano
La aparición de embarcaciones abandonadas o encalladas en las playas de Ibiza se repite cada temporada, especialmente en tramos con mucha afluencia como s’Arenal. Los ayuntamientos de la isla vienen reforzando los protocolos de retirada para actuar con rapidez cuando el titular no aparece o desatiende los requerimientos, un procedimiento que el caso de Sant Antoni vuelve a poner sobre la mesa.









