El fútbol italiano está de luto tras la muerte de Franco Baresi, uno de los defensas más influyentes de la historia y emblema absoluto del AC Milan. El exfutbolista falleció este 31 de julio a los 66 años, según confirmó el club italiano, poniendo fin a la trayectoria de una figura que marcó una época tanto con la camiseta rossonera como con la selección italiana.
Su legado trasciende los títulos conquistados y los cientos de partidos disputados. Durante más de dos décadas defendió los colores del Milan, del que fue capitán durante quince temporadas y donde terminó convirtiéndose en uno de los mayores símbolos de la historia de la entidad. Su fallecimiento deja un profundo vacío en el fútbol europeo y mundial.
El Milan pierde a uno de los grandes iconos de su historia
La noticia de la muerte de Franco Baresi fue comunicada por el AC Milan, club al que permaneció ligado prácticamente durante toda su vida. La entidad italiana recordó la huella imborrable del histórico capitán, que desde 2020 ejercía como vicepresidente honorario: «La historia completa del AC Milan está de luto por la muerte de Franco Baresi. Su ejemplo y su integridad quedarán grabados para siempre en el ADN del Club, al igual que su icónica camiseta con el número 6».
La Storia del Milan è in lacrime per la scomparsa di Franco Baresi. Il suo esempio e la sua profondità saranno, per sempre come la sua maglia numero 6, parte integrante e fondamentale del DNA e del cammino di tutto il Club. Le condoglianze che AC Milan porge alla famiglia tutta… pic.twitter.com/a8wNOCUc2o
— AC Milan (@acmilan) July 31, 2026
El club no especificó la causa de la muerte, aunque el legendario exdefensa había sido sometido en agosto de 2025 a una intervención para extirpar un nódulo pulmonar. Poco después de aquella operación había trasladado un mensaje de optimismo sobre su recuperación.
Toda una carrera ligada al Milan
Pocos futbolistas representan tanto la identidad de un club como Franco Baresi la del Milan. Nacido en Lombardía en mayo de 1960, ingresó en las categorías inferiores del conjunto rossonero en 1974 y dio el salto al primer equipo en 1978, cuando apenas tenía 17 años y 11 meses.
Con solo 18 años ya se había convertido en un titular habitual y a los 22 asumió el brazalete de capitán gracias a su liderazgo, capacidad de anticipación y lectura del juego. Durante su trayectoria disputó 719 partidos con el Milan, un registro únicamente superado posteriormente por Paolo Maldini.
Su palmarés refleja una de las etapas más brillantes de la historia del club: seis títulos de la Serie A y tres Copas de Europa, además de otros trofeos que consolidaron al conjunto italiano como una referencia del fútbol continental. Tras su retirada en 1997, el Milan decidió retirar para siempre el dorsal número 6, un reconocimiento reservado únicamente para las mayores leyendas de la entidad.
El defensa que convirtió la anticipación en un arte
Más allá de los títulos, Franco Baresi dejó una huella imborrable por su manera de interpretar el juego. Su inteligencia táctica, su capacidad para anticiparse a las jugadas y su liderazgo desde la línea defensiva le permitieron convertirse en uno de los centrales más admirados de todos los tiempos. Su complexión física nunca fue un obstáculo. Compensó cualquier limitación con una extraordinaria lectura del juego, un impecable sentido de la colocación y una autoridad que le permitió dirigir a sus compañeros durante años.
En el Milan formó una defensa histórica junto a Paolo Maldini, Mauro Tassotti y Alessandro Costacurta, una línea que se convirtió en una de las más reconocidas del fútbol europeo. Su rendimiento también le llevó a terminar segundo en el Balón de Oro de 1989, únicamente por detrás de su compañero Marco van Basten.
Una carrera inolvidable con la selección italiana
El legado de Baresi también quedó grabado en la historia de la selección italiana. Defendió la camiseta de la Azzurra en 81 partidos y participó en algunos de los momentos más importantes del fútbol italiano. Fue integrante del equipo que conquistó el Mundial de España 1982, aunque no llegó a disputar ningún minuto durante aquella competición.
Su momento más recordado con Italia llegó doce años después, en el Mundial de Estados Unidos 1994. Después de sufrir una lesión de rodilla que hizo peligrar su presencia en la fase final, consiguió recuperarse a tiempo para disputar la final frente a Brasil.
Aquel encuentro terminó sin goles y se decidió en la tanda de penaltis, donde Baresi falló uno de los lanzamientos italianos, en una de las imágenes más recordadas de aquella Copa del Mundo. También vio cómo las tandas de penaltis frenaban las aspiraciones de Italia en las semifinales del Mundial de 1990 frente a Argentina.











