Un grupo de vecinos y comerciantes del entorno del Mercat Nou presentó este martes en Ibiza la Plataforma «No al cambio de ubicación del Mercat Nou». En una rueda de prensa celebrada en el parque de la Paz, sus representantes alertaron de riesgos estructurales para los edificios colindantes y de un proyecto de aparcamiento que solo reserva 80 de sus 280 plazas para los residentes. En contraposición, a principios de julio, la Cámara de Comercio de Ibiza y Formentera respaldó el futuro mercado al que califica de «un buen proyecto que renovará los equipamientos comerciales de la ciudad».
Riesgo estructural para los edificios vecinos
Paco Marín, colaborador de la plataforma, explicó que el proyecto prevé excavar tres plantas de profundidad, lo que obligaría a superar el nivel freático. Según denunció, eso supone un riesgo considerable para los edificios colindantes, entre ellos el suyo, que ya tiene detectadas fallas estructurales.
Marín señaló que su propio edificio necesita ya una reforma en profundidad y que una obra cercana que atraviese el nivel freático podría empeorar la situación de esas viviendas.
Tres años de obras y un barrio «sin vivir»
La plataforma calcula que los vecinos deberán soportar tres años de obras continuas, con excavadoras y maquinaria pesada en pleno barrio. Marín pidió tener en cuenta este impacto a la hora de valorar el proyecto de traslado.
Una gran superficie que amenaza al pequeño comercio
Una vez terminada la obra, el proyecto prevé una gran superficie comercial en la primera planta del nuevo edificio. Para la plataforma, esto perjudicaría a los pequeños comercios de una zona que es, básicamente, de proximidad, y podría suponer la ruina para muchos de ellos, que además tendrán que aguantar antes los tres años de obras.
Aparcamiento: 80 plazas de 280 para los vecinos
El proyecto también incluye un aparcamiento de 280 plazas, de las que solo 80 se reservan para los residentes. Según explicó Marín, esas plazas partirán de 15 euros al año y podrán subir hasta 3.000, mientras que el resto, de uso libre, costará entre 2 y 5 euros la hora.
El colaborador de la plataforma sostuvo que la empresa concesionaria del aparcamiento será la única beneficiada del proyecto, con unas ganancias que, según sus cálculos, alcanzarán «decenas o cientos de millones» de euros.
La alternativa que plantea la plataforma
La plataforma no rechaza modernizar el Mercat Nou, sino su cambio de ubicación. Marín propuso mantenerlo donde está y trasladar de forma temporal los puestos, bien habilitando la planta de arriba, bien usando el espacio donde ahora están las pistas de tenis y baloncesto, que hoy funciona como aparcamiento.
Según defendió, existen fórmulas para no paralizar la actividad económica del mercado mientras se ejecuta la reforma.
Sin consultar aún a los placeros del mercado
Preguntado por si la plataforma ha hablado con los comerciantes que tienen parada en el mercado, Marín reconoció que, de forma personal, no ha hablado con ellos.
También se le preguntó si el precedente del Boulevard, donde los vecinos frenaron otro proyecto municipal, animó la creación de la plataforma. Marín respondió que lo que les ha movido, sobre todo, es defender sus propios intereses.
Objetivos marcados en el acta de constitución
La plataforma hizo público además su documento fundacional, que recoge estos objetivos:
- Solicitar transparencia sobre los estudios técnicos, económicos y urbanísticos del futuro mercado.
- Reclamar que cualquier decisión sobre el mercado se adopte con participación ciudadana.
- Promover iniciativas informativas, sociales y participativas.
- Coordinar acciones administrativas, jurídicas o sociales cuando resulte necesario.
- Colaborar con entidades y asociaciones afines.
- Informar a los medios de comunicación y a la ciudadanía.











