Las bebidas energéticas quedan prohibidas para menores de 16 años en todo el archipiélago balear desde este miércoles, en virtud de la entrada en vigor del decreto ley de medidas urgentes en materia de protección de la salud pública aprobado por el Govern el pasado viernes.
La norma prohíbe la venta, el suministro o la entrega de este tipo de bebidas a menores en cualquier establecimiento. El incumplimiento está tipificado como infracción grave en la Ley sobre drogodependencias y otras adicciones de Baleares, con multas de entre 6.001 y 60.000 euros.
Se consideran bebidas energéticas las bebidas no alcohólicas con un contenido de cafeína igual o superior a 15 miligramos por cada 100 mililitros, conforme al Reglamento (UE) 1169/2011, que incorporan habitualmente azúcares y otros componentes estimulantes como la taurina, la guaraná o la glucurolactona.
Casi la mitad de los adolescentes las había consumido el mes anterior
El Govern fundamenta la medida en la preocupación creciente por el consumo de estas bebidas entre la población joven. Según la encuesta Estudes 2023, el 47,7% de los estudiantes de entre 14 y 18 años había consumido bebidas energéticas durante el último mes, y el 19,5% reconocía haberlas mezclado con alcohol en ese mismo periodo.
Su consumo se asocia a riesgos para la salud como la obesidad, la diabetes tipo 2 o el aumento del riesgo cardiovascular. Cuando se mezclan con alcohol, pueden además reducir la percepción de embriaguez, favorecer un mayor consumo y aumentar las conductas de riesgo.
Con esta prohibición, las bebidas energéticas pasan a estar sujetas a las mismas restricciones de venta a menores que ya se aplican al alcohol y al tabaco.
Un esfuerzo de adaptación para el sector comercial
El Govern reconoció que la entrada en vigor de la medida supone «un importante esfuerzo de adaptación» para supermercados, grandes superficies, pequeños comercios y distribuidores, que deberán adaptar sus procedimientos de venta e implantar controles de edad en sus puntos de venta.
La administración autonómica agradeció la colaboración y la predisposición mostradas por el sector comercial, cuya implicación considera «fundamental» para hacer posible la aplicación de la norma.










