CORTES DE LUZ

El verano de apagones de Ibiza llega a Formentera: cortes que obligan a cerrar restaurantes y tirar producto

Hosteleros y comercios de la avenida de Mediterrània relatan cierres, equipos estropeados y una queja repetida: no saben con quién comunicar la incidencia.
Restaurante del Hostal La Savina, afectado por cortes de luz.

El verano de cortes eléctricos que La Voz de Ibiza viene documentando desde la primavera en distintos puntos de Ibiza —de Vila a Sant Rafel, pasando por Sant Antoni o es Cubells, con negocios obligados a bajar la persiana y un sector que apunta a una red de distribución saturada— tiene ahora su capítulo en Formentera.

En la Savina, varios empresarios de la avenida de Mediterrània denuncian una tanda de cortes de suministro concentrados en los últimos diez días, en pleno agosto y con el mismo patrón que se ha visto en la isla vecina: interrupciones de entre una y tres horas, cierres de establecimientos, equipos dañados y producto perdido por la ruptura de la cadena de frío.

Según ha documentado Radio Illa, los negocios de la zona sufrieron al menos tres cortes, y Endesa ha confirmado tres averías —los días 16 de julio, 9 de agosto y 11 de agosto— que ha atribuido a «saltos de fusible de la línea de baja». La compañía cifra la afectación en tres clientes durante 38 minutos en la primera, treinta clientes durante 2 horas y 11 minutos en la segunda y veintiocho clientes durante 41 minutos en la tercera, una duración que los afectados discuten: sostienen que el corte más reciente se prolongó más de dos horas.

Negocios cerrados en plena temporada

El relato más detallado es el de Jordi Marí, responsable del Hostal La Savina, que encadena incidencias desde julio. La más grave, la de la noche del 11 de agosto, obligó a cerrar el restaurante con trece personas trabajando y entre cincuenta y sesenta comensales con mesa reservada. Un corte anterior, en julio, le estropeó equipos de climatización y de cocina, por los que asegura haber dado parte al seguro. A ello suma las ochenta personas alojadas que se quedaron sin aire acondicionado y el riesgo para la conservación de los productos, con pérdidas que dice no haber podido cuantificar aún.

No es el único. Desde el Hostal Can Micalet confirmaron a ese medio que también se vieron afectados y que tuvieron que retrasar la apertura de su restaurante. Y Joan Mayans, gerente de un supermercado de la misma avenida, asegura haber sufrido tres interrupciones en diez días, con producto fresco —fruta y carne— que tuvo que tirar por un valor que estima en unos 200 euros, además de quedarse sin refrigeración ni climatización durante las horas de corte. El responsable de una casa de apuestas de la zona, que dice no haber sufrido daños materiales, resume la sensación de fondo: «cada año en estas fechas ocurre lo mismo», y asegura que en sus diez años en el puesto los problemas de suministro en agosto son recurrentes. Los testimonios sitúan las incidencias en la avenida de Mediterrània, con otros establecimientos afectados y algunos vecinos que, en cambio, no notaron cortes.

«No sabemos dónde llamar»

Más allá de las pérdidas, la queja que más se repite entre los afectados es la dificultad para comunicar la incidencia a la distribuidora. Marí explica que, ante uno de los cortes, no logró una respuesta efectiva y terminó recurriendo a la Policía Local; en una primera comunicación, afirma, se le llegó a decir que no constaba ninguna avería. «El problema es con quién hablas. No sabemos dónde llamar», lamenta en declaraciones a Radio Illa. Mayans relata algo parecido: al avisar, le habrían respondido que no había un problema general y que podía ser cosa de su instalación, pese a que —sostiene— toda la calle estaba sin servicio. El comerciante añade un detalle que apunta a algo más que una avería suelta: «Una fase falla siempre, la misma fase».

Esa dificultad de interlocución no es nueva en la cobertura de este verano: se repite en las quejas de comercios de Ibiza, que han denunciado tanto la falta de aviso previo como la imposibilidad de obtener una previsión de reparación durante los cortes.

Endesa: «Saltos de fusible»

Endesa sostiene que en las tres ocasiones movilizó a sus equipos para reponer el suministro «con la máxima celeridad» y explica que los fusibles saltan «para proteger la instalación». La compañía afirma tomar «todas las medidas técnicas» ante cualquier contingencia, pero, preguntada por qué salta ese fusible de forma reiterada y si se ha corregido la causa, no concretó ni el origen del problema ni qué actuación específica ha realizado para evitar que se repita. Según ese medio, la responsable de comunicación atendió la consulta estando de vacaciones y sin persona de sustitución.

Un patrón que se repite en las Pitiusas

La escena de la Savina reproduce, punto por punto, la que se ha vivido durante semanas en Ibiza: cortes reiterados en temporada alta, daños en equipos y en la cadena de frío, negocios que cierran en sus horas de mayor actividad y una compañía que atribuye cada episodio a una causa técnica puntual —antes «incidentes aislados», ahora «saltos de fusible»— sin explicar el trasfondo. En Ibiza, la propia Endesa ha reconocido a este medio que analiza si detrás de las averías existe «un factor común», mientras el sector instalador viene describiendo una red de distribución antigua y saturada.

Detalles como el de la «misma fase» que falla o el «cada año lo mismo» que denuncian los empresarios de Formentera apuntan en esa misma dirección: la de un problema que se repite y que, de momento, nadie ha explicado del todo.

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