El Ib-Salut tiene identificados en Ibiza a 3.000 pacientes crónicos catalogados como complejos o avanzados. La consellera balear de Salud, Manuela García, dio a conocer el dato durante la presentación en la residencia de Can Blai, en Santa Eulària, del nuevo sistema de historia clínica electrónica compartida entre las residencias de mayores y el Servicio de Salud.
Qué es la historia clínica electrónica IoREs
El proyecto, bautizado IoREs, se está implementando en las residencias de toda la Comunidad Autónoma, según adelantó Radio Ibiza. Por primera vez hará posible que los profesionales de estos centros y los del Servicio de Salud compartan y tengan acceso directo a la información clínica de cada residente, algo que hasta ahora no ocurría de forma automática.
García considera que este cambio es fundamental porque la esperanza de vida es cada vez más alta y, con ella, aumentan los problemas de salud crónicos. Por eso, subraya, «es importante dar una continuidad asistencial» a estos pacientes, en lugar de que cada centro trabaje con su propia información de forma aislada.
Con el nuevo sistema, la información que se genera en la residencia estará disponible en el momento en que el paciente llegue a urgencias del hospital o a atención primaria. Los profesionales sanitarios podrán conocer su estado de salud antes de intervenir, sin depender de lo que traslade el propio centro residencial.
Según explica la consellera, esto «permite tomar decisiones basadas en la realidad», ya que el personal médico puede entrar directamente en el informe clínico del paciente o consultar una analítica reciente en el mismo momento de la atención.
Tres residencias ibicencas ya conectadas
En Ibiza, ya son tres las residencias interoperables con el sistema, que suman en conjunto unos 600 usuarios. El proyecto forma parte del Plan de Estrategia de Salud Digital del Ib-Salut, dotado con un presupuesto de 1,5 millones de euros para el conjunto de la Comunidad Autónoma.
La cronicidad, prioridad sanitaria
García insiste en que la atención a la cronicidad debe ser una prioridad para el sistema sanitario balear. Identificar a los pacientes complejos o avanzados permite adoptar medidas específicas y evitar que los tratamientos les provoquen efectos secundarios.
La consellera recuerda además que Ibiza cuenta con el hospital de media estancia de Ca Na Majora, un recurso que refuerza la atención a los enfermos crónicos de la isla y que ahora se suma a la nueva historia clínica electrónica compartida entre residencias y sistema sanitario.










