Una mujer ha sustraído este jueves joyas valoradas en unos 17.000 euros de la joyería Elena Pomar, situada en la Marina de Ibiza, cerca del Mercado Viejo. Según el relato de un familiar de la propietaria, la sospechosa entró en el establecimiento mientras un hombre que la acompañaba permanecía en el exterior junto a un carrito de bebé. Tras marcharse, la responsable del negocio descubrió que faltaban un expositor con una decena de anillos de oro y una cadena. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.
Entró sola mientras su acompañante esperaba fuera
Según el testimonio facilitado a La Voz de Ibiza, la mujer llegó cerca de las 13.30 acompañada de un hombre con barba y un carrito de bebé. Solo ella accedió al interior de la joyería, mientras su acompañante permaneció fuera.
Una vez dentro, comenzó a interesarse por diferentes artículos y a preguntar por sus precios. Según la reconstrucción de los hechos, en un momento determinado pidió información sobre unas piezas situadas en la parte baja de una de las vitrinas.
La maniobra habría servido para distraer a la responsable del establecimiento y aprovechar un momento en el que su atención estaba centrada en otra zona del expositor.
Diez anillos y una cadena valorados en unos 17.000 euros
La desaparición de las joyas no fue advertida inmediatamente. Fue después de que la mujer abandonara el establecimiento cuando la propietaria comprobó que faltaban varias piezas de la vitrina.
«Cuando se ha ido la mujer, mi hermana se ha dado cuenta de que le faltaban cosas en la vitrina: una cadena y el expositor de los anillos», explica su hermano.
Según la información facilitada por la familia, el muestrario contenía una decena de anillos de oro. Junto con la otra pieza sustraída, el valor de las joyas rondaría los 17.000 euros.
Buscan identificar a la mujer
Los responsables del establecimiento disponen de imágenes de las cámaras de seguridad que podrían contribuir a identificar a la sospechosa.
El familiar de la víctima describe a la mujer como de apariencia extranjera, con un acento que no pudieron identificar con precisión y un tatuaje visible en la zona del pecho. También señala que vestía ropa de color amarillo.
El hombre que la acompañaba llevaba barba y permaneció en el exterior durante los hechos. Según el testimonio recibido, personas de otro establecimiento de la zona también habrían visto a la mujer.
La propietaria ha presentado denuncia
Tras descubrir la desaparición de las joyas, la responsable de la joyería se desplazó a comisaría para denunciar los hechos.
Por el momento no consta que se hayan producido detenciones relacionadas con el caso. La investigación deberá determinar la identidad de la mujer y las circunstancias exactas en las que fueron sustraídas las piezas.











