Cáritas Diocesana de Ibiza ha agradecido públicamente este jueves a Van Wyck & Van Wyck el donativo de 40.000 euros destinado a ayudar a personas necesitadas de Sant Antoni y ha aprovechado la aportación para lanzar un llamamiento a las grandes empresas del sector del ocio que todavía no colaboran con la entidad para que destinen parte de sus beneficios a combatir la pobreza y la desigualdad en Ibiza. La donación está vinculada a la empresa que organizó la polémica fiesta privada de temática egipcia celebrada el pasado 13 de agosto en la cantera municipal de Sa Pedrera.
El agradecimiento llega cuando la aportación económica se ha convertido en uno de los elementos centrales de la polémica política sobre la autorización de la fiesta. Como ha publicado La Voz de Ibiza, el alcalde de Sant Antoni, Marcos Serra, ha defendido que los 50.000 euros comprometidos por los promotores —40.000 para Cáritas y 10.000 para el Motoclub de Ibiza y Formentera— justificaban el «interés general» de la autorización.
Llamamiento a grandes empresas del ocio
En su comunicado, Cáritas va más allá del agradecimiento a Van Wyck & Van Wyck y dirige expresamente su mensaje al potente sector del ocio de Ibiza. La organización reclama a las compañías que todavía no participan en sus programas que contribuyan con parte de sus beneficios a paliar las consecuencias sociales que conviven con la prosperidad turística de la isla.
Cáritas advierte de que tras la imagen de una Ibiza próspera existe una realidad de miles de personas con dificultades para acceder a una vivienda digna o cubrir sus necesidades básicas, incluso entre quienes disponen de un empleo y un salario. La organización cuestiona además un modelo económico que, a su juicio, no redistribuye de manera suficiente la riqueza generada en la isla.
«Algunas ya lo hacen y han podido comprobar el impacto positivo que tiene su implicación, pero son muchas las que siguen de espaldas a una realidad que no deberían ignorar», sostiene Cáritas, que invita a esas empresas a conocer sus programas de acogida, acompañamiento y promoción y a colaborar económicamente con ellos.
Motoclub agradeció antes, pero no confirmó el ingreso
La segunda aportación anunciada por los promotores tenía como destinatario al Motoclub de Ibiza y Formentera, que debía recibir 10.000 euros. Ante una consulta de La Voz de Ibiza, la entidad no confirmó que ese dinero hubiera sido efectivamente recibido, aunque sí había agradecido públicamente la aportación con anterioridad, antes de que terminara de concretarse la polémica alrededor de la fiesta de Sa Pedrera.
Las donaciones han cobrado especial relevancia porque el Ayuntamiento las ha empleado para defender el carácter de interés general del evento. Precisamente, una de las 15 preguntas llevadas este jueves al pleno de Sant Antoni plantea dónde sitúa el Consistorio el límite entre una finalidad benéfica y utilizar una donación como argumento para conceder un trato excepcional a una empresa privada.
Donaciones, en centro de polémica de Sa Pedrera
La aportación de Cáritas aparece así dentro de una controversia que en las últimas horas ha incorporado nuevos interrogantes. La Voz de Ibiza reveló que el informe técnico favorable, el decreto de autorización y su notificación llevan fecha del propio 13 de agosto, el mismo día en que se celebró la fiesta, pese a las dimensiones del montaje instalado en la cantera.
También permanece abierta la cuestión del aforo. La documentación municipal contemplaba unas 350 personas, mientras una publicación estadounidense que recogió la versión de los organizadores habló de entre 400 y 500 invitados. La diferencia podría determinar si existió una infracción por exceso de aforo y su eventual gravedad.
La controversia ha llegado también a los residentes de Can Coix. Los vecinos se están organizando para tratar de impedir que Sa Pedrera vuelva a acoger celebraciones privadas de estas características y han planteado dudas sobre ruido, seguridad, riesgo de incendio y las condiciones de utilización de la cantera municipal.
Uno de ellos relató además a La Voz de Ibiza tres semanas de movimiento de camiones y trabajos previos al evento, así como su preocupación por las consecuencias de una eventual emergencia en un entorno próximo a una zona de alto riesgo forestal. El agradecimiento de Cáritas introduce ahora una nueva pieza en una polémica en la que las donaciones, inicialmente presentadas como el componente solidario de la fiesta, han terminado formando parte del propio debate sobre su autorización.











