El Ministerio de Sanidad prevé llevar este martes al Consejo de Ministros el proyecto de ley del nuevo Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, un texto llamado a renovar la normativa que regula las condiciones laborales de los profesionales sanitarios y que llega a esta fase entre las críticas de los sindicatos médicos y de varias comunidades autónomas.
Una vez aprobado por el Ejecutivo, el proyecto será remitido al Congreso de los Diputados, donde continuará su tramitación parlamentaria.
La reforma llega después de casi cuatro años de negociación entre el Ministerio y los sindicatos y pretende sustituir y actualizar el marco normativo vigente desde 2003.
Jornada máxima de 45 horas y fin de las guardias de 24 horas
Entre las principales novedades recogidas en el anteproyecto aprobado el pasado junio figura la reducción de la jornada máxima semanal a 45 horas, así como la eliminación de las guardias de 24 horas.
El texto también contempla una reclasificación profesional del personal sanitario y diferentes medidas destinadas a mejorar la conciliación laboral y familiar, entre otros cambios en las condiciones de trabajo de los profesionales de los servicios públicos de salud.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido la reforma y ha expresado su confianza en que pueda salir adelante como un «pacto de país», destacando las mejoras laborales que, a juicio del Ministerio, incorpora el nuevo Estatuto Marco.
Los médicos mantienen su rechazo
Sin embargo, el proyecto continúa encontrando una fuerte oposición entre los sindicatos médicos. Las organizaciones reunidas en el Comité de Huelga mantienen sus críticas al planteamiento de Sanidad y ya anunciaron en junio su intención de convocar paros indefinidos a partir de septiembre, aunque todavía no han concretado las fechas.
La advertencia llegó después de las cinco semanas de huelga desarrolladas durante la primera mitad de 2026 para reclamar cambios en la regulación de las condiciones laborales de los facultativos.
Las comunidades autónomas también han expresado sus discrepancias. En distintos encuentros del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y mediante declaraciones de sus responsables de Sanidad, varias autonomías han reclamado al Ministerio que retire el texto y vuelva a abordar su elaboración buscando un mayor consenso.










