Formentera vive estos días una intensa oleada de llegadas de pateras: 182 personas en apenas 41 horas, según ha informado este diario. En ese contexto, un vigilante de seguridad ha denunciado en TikTok la aparición de cinco embarcaciones precarias encalladas en una playa de la isla. Junto a ellas, pañales, ropa interior, motores, aceite y gasolina derramada sobre las rocas. Joni, que se identifica como soldador y vigilante de seguridad, asegura que cuando intentó tocar algo de lo que había en la arena se topó con los agentes. Le prohibieron recoger nada.
Un helicóptero interrumpe la escena
Joni cuenta que estaba recorriendo el litoral, cámara en mano. Entonces empezó a sobrevolar la zona un helicóptero de la Guardia Civil. La aeronave tomó tierra en las inmediaciones. De ella bajó un grupo de agentes que se dirigió directamente hacia él y hacia quienes le acompañaban. El mensaje fue tajante: nada de lo que hay en esa costa se puede tocar.
@terraskadas Formentera 22/09/2026 #migracion #ruta #argelia #formentera #ceuta ♬ sonido original – Naren Producer ⛧
Cinco cascos embarrancados en la misma orilla
La cámara de Joni recorre la playa y se detiene, una a una, en cinco pateras encalladas entre las piedras. En primer plano aparecen dos. Una tiene el casco blanco y está semienterrada en la arena. La otra es más oscura, con el motor todavía asomando por la popa, mecida por la resaca. Son del tipo de lanchas que suelen emplearse en las travesías irregulares hacia las Pitiusas. Su presencia, embarrancadas y abandonadas, marca el verdadero centro de la escena que graba el vigilante.
@terraskadas Nos dicen desde el helicóptero que no podemos tocar nada, por lo cual todo acabará en el mar 🤫😞 #migracion ♬ sonido original – Ibiza terrible
Pañales, ropa y bidones entre las rocas
Alrededor de los cascos, la arena y las piedras están cubiertas de desechos. No parecen residuos de playa cualquiera: pañales, prendas de ropa interior, bidones de aceite y gasolina que, según describe Joni, se sigue filtrando entre las rocas. Es el tipo de enseres que suele dejar atrás una travesía, no una jornada de baño. Prendas y pañales de quienes iban a bordo. Combustible y lubricante de los propios motores.
Cinco pateras encalladas en la misma cala, junto a efectos personales, encajan con la oleada migratoria mejor que con un simple vertido de basura. La orden de no tocar nada, además, es la que suelen dar los agentes cuando trabajan sobre el escenario de un desembarco reciente.
El detalle que más indigna: lagartijas atrapadas
Entre los restos, Joni se detiene en un hallazgo que resume, a su juicio, el estado del litoral: lagartijas atrapadas entre botellas de orina abandonadas en la arena. Animales que no eligieron quedar entre la suciedad de una playa que, según su testimonio, nadie tiene permiso para limpiar.










