El Comité de Huelga que agrupa a la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA) y el Sindicato Médico de Euskadi (SME) ha anunciado este miércoles que aplaza los paros indefinidos que tenía previsto iniciar el 28 de octubre. El motivo es la convocatoria de elecciones generales. Los sindicatos insisten en que la huelga de médicos «sigue en vigor» y podrá reactivarse en cualquier momento.
La huelga sigue convocada
El Comité subraya que la decisión «no supone una renuncia». Según el comunicado, la convocatoria de huelga continúa vigente y la movilización podrá reactivarse si el próximo Gobierno no atiende las reivindicaciones del colectivo médico.
Por qué aplazan los paros
Los sindicatos argumentan que la disolución de las Cortes «cambia por completo el escenario». El proyecto de Estatuto Marco decae con la convocatoria electoral y, hasta que se forme un nuevo Gobierno, consideran que no existe un interlocutor con capacidad real para negociar.
La disolución de las Cortes interrumpe además la tramitación de las iniciativas legislativas en curso y deja sin validez formal los plazos, negociaciones y documentos asociados al proyecto. Si la próxima Cámara quisiera recuperarlo, tendría que iniciar de nuevo toda la tramitación.
Por eso, los sindicatos médicos entienden que mantener ahora paros indefinidos «supondría exigir un enorme esfuerzo al colectivo sin una vía política efectiva» para lograr sus objetivos.
El Estatuto Marco, «enterrado»
El Comité de Huelga sostiene que, en términos políticos, el Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Sanidad «queda enterrado». Lo califican de «éxito indiscutible» para las organizaciones convocantes y para el conjunto de médicos y facultativos.
Según los sindicatos, la presión sostenida del colectivo ha frenado una norma que el Ministerio y los sindicatos del Ámbito daban prácticamente por aprobada desde hace año y medio. Aun así, insisten en que «el conflicto no ha terminado».
Las reivindicaciones que mantienen
El Comité asegura que su compromiso con los objetivos que originaron la movilización permanece intacto. Reclaman un marco normativo propio, una mesa de negociación específica y el fin de lo que consideran la explotación de las guardias obligatorias.
Piden también una jubilación acorde con la carga de trabajo y una clasificación profesional que reconozca la cualificación y la responsabilidad del colectivo médico.
Presión sobre el próximo Gobierno
Los sindicatos adelantan que trasladarán estas exigencias al Gobierno que salga de las urnas y que no dudarán en retomar los paros si no obtienen respuesta. Definen el aplazamiento como «una decisión estratégica, no un paso atrás».
El Comité de Huelga exige además a todos los partidos que incorporen a sus programas electorales una posición clara sobre estas demandas del sector médico.
«Las elecciones no nos paran. El aplazamiento de los paros tampoco», concluyen los sindicatos, que aseguran que seguirán reuniéndose con los grupos políticos para exigir compromisos concretos en la negociación del Estatuto Marco.











