TRANSPORTE

Taxistas de Ibiza afrontan cambios de coche entre dudas mientras el Govern confirma una medida clave

La Conselleria aclara que los híbridos, incluidos los no enchufables, pueden medir 4,35 metros. Mientras los profesionales empiezan a gestionar sustituciones, los ayuntamientos mantienen criterios diferentes sobre la antigüedad de los vehículos.
taxi ibiza

Los taxistas de Ibiza que necesitan sustituir sus vehículos comienzan a enfrentarse a las exigencias del nuevo reglamento balear del taxi, aprobado en febrero, entre dudas sobre los coches que pueden incorporar a sus licencias, tanto por su longitud como por su antiguedad.

En este contexto, la Conselleria de Vivienda, Territorio y Movilidad ha confirmado por escrito a La Voz de Ibiza que los vehículos híbridos, incluidos los no enchufables, pueden tener una longitud mínima de 4,35 metros, frente a los 4,60 metros que establece como norma general el Decreto 6/2026.

La aclaración despeja una de las cuestiones que más incertidumbre habían generado durante la elaboración del reglamento. El artículo 19.2.b establece una longitud mínima exterior de 4,60 metros, pero permite reducirla a 4,35 para los vehículos que utilicen electricidad, hidrógeno, biocarburantes, gas natural u otras fuentes de energía alternativas a los combustibles fósiles clásicos.

La duda era si esa excepción comprendía también a los híbridos convencionales (HEV), que combinan un motor eléctrico con otro de combustión sin necesidad de enchufarse, o si quedaba reservada a los eléctricos puros y otras tecnologías. La Dirección General de Movilidad ha sido explícita: «Un vehículo híbrido no enchufable, que por definición utiliza como fuente de energía la electricidad, se puede destinar a la actividad de taxi si tiene una longitud mínima exterior de 4,35 metros».

El Ayuntamiento de Ibiza también ha confirmado por escrito esta interpretación en una respuesta remitida al sector. El consistorio establece que los vehículos híbridos, independientemente de si son enchufables o no, están incluidos en la excepción del artículo 19.2.b. Los ayuntamientos de Sant Josep y Sant Antoni han trasladado a este periódico el mismo criterio. En todos los casos, los vehículos deben cumplir también los restantes requisitos exigibles.

La controversia se remonta a los primeros borradores del reglamento. Como publicó La Voz de Ibiza en noviembre de 2025, las dos primeras versiones exigían una longitud general de 4,70 metros, aunque contemplaban una excepción de 4,35 metros que incluía expresamente a los híbridos.

En la tercera versión, el Govern redujo el requisito general a 4,60 metros, pero modificó la excepción para limitarla a los vehículos cuya única fuente de energía fuera la electricidad, además de otras tecnologías alternativas. El cambio se produjo después de que la FITIB advirtiera de que la redacción anterior no distinguía con suficiente claridad los vehículos eléctricos de los híbridos.

Aquella modificación generó inquietud entre los profesionales que tenían previsto incorporar modelos híbridos de menos de 4,60 metros, como determinadas versiones del Kia Niro, el Hyundai Ioniq o el Toyota Prius. La Agrupación de Autotaxi de Baleares, integrada en la FEBT, cuestionó el cambio y pidió aclaraciones sobre su alcance.

El Govern terminó rectificando durante la tramitación. La sexta versión del borrador, difundida en enero, eliminó la palabra «única», de modo que la electricidad ya no tenía que ser la fuente de energía exclusiva del vehículo para acogerse a la excepción.

Posteriormente, en marzo, la Dirección General de Movilidad ya confirmó verbalmente al sector que los híbridos podían beneficiarse de esa reducción. Sin embargo, las consultas continuaron ante la necesidad de disponer de una respuesta administrativa escrita, que ahora ha reiterado la Conselleria.

La cuestión ha cobrado importancia a medida que los titulares de licencias comienzan a plantearse la renovación de sus coches. Un taxista de Vila que ha pedido mantener el anonimato explica a La Voz de Ibiza que pretende sustituir un vehículo próximo a cumplir cuatro años por otro del mismo modelo, con iguales características y etiqueta ambiental, pero con dos años y algunos meses de antigüedad.

«Hemos consultado con el Ayuntamiento, aparentemente no hay un problema, pero no te saben decir muy bien qué coches puedes poner y cuáles no», explica el profesional, que considera que las distintas exigencias administrativas dificultan saber de antemano qué vehículos pueden autorizarse.

El taxista cuestiona además que se utilice la longitud exterior como criterio para determinar las características de un taxi, ya que considera que el tamaño del habitáculo no siempre guarda relación directa con las dimensiones exteriores del coche.

Pero su preocupación va más allá de las medidas. Advierte de que la compra de un vehículo nuevo puede superar los 30.000 euros y que los plazos de entrega, que según señala pueden llegar a nueve meses, complican la planificación de las sustituciones en una isla donde la temporada de mayor actividad se concentra en unos seis meses. Un retraso puede impedir prestar servicio y ocasionar pérdidas económicas.

«Nos interesa mucho tener las cosas claras antes de hacer un desembolso semejante», resume el taxista.

Antigüedad: criterios diferentes entre ayuntamientos de Ibiza

Precisamente, aunque la cuestión de la longitud de los híbridos ha quedado aclarada por el Govern, la antigüedad de los vehículos destinados a sustituciones definitivas sigue generando diferencias de criterio entre ayuntamientos de Ibiza.

El nuevo reglamento balear establece, con carácter general, un máximo de dos años de antigüedad para incorporar un vehículo a una licencia, también cuando se sustituye definitivamente otro taxi. Existen excepciones para determinados vehículos, como los adaptados o los de más de cinco plazas, cuyo límite puede alcanzar cuatro años.

Sin embargo, las respuestas obtenidas por La Voz de Ibiza muestran que no todos los municipios están aplicando el mismo criterio. Sant Antoni y Sant Josep han confirmado que exigen el límite general de dos años en las sustituciones definitivas, aunque este último aclara que los taxis estacionales se rigen por su propio plan.

Sant Joan, en cambio, ha confirmado que permite sustituir taxis por vehículos de más de dos años de antigüedad, siempre que sean más recientes que aquellos a los que reemplazan. El consistorio explica que está aplicando un criterio de flexibilidad respecto de la nueva exigencia autonómica.

El taxista de Ibiza, por su parte, reclama que no haya un período de transición para adoptar esta medida. El Ayuntamiento de Ibiza, no obstante, había comunicado en un oficio de abril que durante ese primer año se planteaba mantener el régimen previsto en las ordenanzas municipales anteriores para las sustituciones definitivas, con el objetivo de facilitar la planificación de los profesionales.

La comunicación municipal recogía que el Govern pretendía mantener el límite de dos años, aunque dejaba abierta la posibilidad de estudiar ajustes durante el período transitorio. La normativa municipal de Vila permitía anteriormente incorporar vehículos usados de hasta cinco años en determinados supuestos, por lo que la nueva exigencia supone un cambio significativo para los titulares que necesitan renovar sus coches.

La antigüedad ya había provocado un enfrentamiento entre la Asociación de Taxistas Autónomos de Ibiza y las federaciones FITIB y FITIE. La asociación presidida por Mariano Torres reclamó revisar el límite de dos años, mientras las federaciones defendieron el criterio establecido durante la tramitación del reglamento.

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