El conflicto laboral en el aeropuerto de Ibiza vuelve a intensificarse. Más de un mes después de que los trabajadores entregaran a Aena el documento de reivindicaciones que la propia compañía les había pedido, el Comité de Centro denuncia que sigue sin respuesta. Mientras tanto, la empresa ha restringido las vacaciones de invierno y ampliado la jornada del personal de mantenimiento, lo que reabre la puerta a una huelga.
La empresa guarda silencio desde septiembre
Así lo ha confirmado a La Voz de Ibiza David Torres, presidente del Comité de Centro, quien explica que el documento se presentó el pasado 11 de septiembre, después de que la propia dirección de Aena pidiera a los representantes sindicales que detallaran las necesidades de cada colectivo.
«Desde el 11 de septiembre que se presentó dicho documento, la empresa en ningún momento se ha puesto en contacto con nosotros», asegura Torres.
La falta de respuesta pesa especialmente porque los trabajadores habían suspendido tres concentraciones previstas para septiembre como gesto de buena fe, para dar una oportunidad al diálogo. Lejos de resolverse las diferencias, sostiene el presidente del comité, Aena ha adoptado nuevas decisiones que han aumentado el malestar entre los empleados.
De las protestas de agosto al silencio de Aena
El conflicto se hizo visible con las concentraciones del 24 y el 31 de agosto, cuando los trabajadores reclamaron mejoras laborales y un refuerzo de plantilla. Como informó este medio el 1 de septiembre, el comité ya advertía entonces de que la huelga era una posibilidad, aunque su intención era evitar que las protestas afectaran al funcionamiento del aeropuerto.
Las reivindicaciones se centraban en cuatro puntos: aumento de personal, coberturas de servicio, teletrabajo y vacaciones. El 2 de septiembre, Aena pidió al comité que presentara sus demandas por escrito, alegando que desconocía los motivos de las movilizaciones.
El comité respondió el 11 de septiembre con un documento que analizaba, colectivo por colectivo, las dotaciones mínimas necesarias para el funcionamiento del aeropuerto. Más de un mes después, según Torres, Aena no ha trasladado ninguna respuesta ni propuesta.

Vacaciones de invierno, solo para los jefes
A la falta de avances se suma ahora una nueva modificación sustancial que afecta a un colectivo del área de mantenimiento. Según Torres, estos empleados han perdido la posibilidad de repartir sus vacaciones entre invierno y verano, y la empresa pretende concentrarlas en el periodo estival.
La medida llega después de que, en diciembre de 2025, Aena aplicara un cambio similar al personal de atención al pasajero. Lo que más cuestiona el presidente del comité es que la restricción no afecte por igual a todos: mientras el colectivo pierde la opción de vacaciones de invierno, sus responsables directos la mantienen.
«No entendemos este doble rasero que la empresa quiere poner, siendo un convenio igual para todos», afirma Torres.
Así ve el comité el pacto de 2006 en peligro
Torres recuerda que Ibiza es un aeropuerto estacional y que el derecho a coger vacaciones en invierno responde a un acuerdo alcanzado en 2006, en el marco de una desconvocatoria de huelga. A su juicio, las sucesivas modificaciones podrían acabar dejándolo sin efecto.
«Yo creo que la empresa está intentando cargarse ese acuerdo haciendo modificaciones colectivo a colectivo», manifiesta, aclarando que se trata de su interpretación personal de las decisiones empresariales.
Trabajar 24 horas con el aeropuerto cerrado
Las nuevas medidas también cambian los turnos del personal de mantenimiento. Según Torres, Aena ha implantado un sistema con cobertura durante las 24 horas del día todo el año, incluido el invierno, cuando el aeropuerto permanece cerrado al tráfico aéreo nocturno.
La empresa argumenta que así dispondrá de más horas para las tareas de mantenimiento. Torres cree que el problema de fondo —la falta de personal— no se resuelve: «Seguirá habiendo el mismo personal». Antes, explica, los empleados que no estaban de vacaciones reforzaban el turno de mañana; con el nuevo sistema, ese refuerzo desaparece.
«Incluso se ha reducido el personal operativo, pero han aumentado el horario laboral. Entonces no tiene ningún sentido», cuestiona.
Las guardias, otra vez sin antelación
Otro frente que sigue abierto es la planificación de las coberturas obligatorias de servicio. En agosto, los trabajadores denunciaron que algunas asignaciones llegaban con apenas 48 horas de antelación, incluso en días libres ya previstos. Aena defendió en la reunión del 2 de septiembre que esta organización se ajusta al convenio.
Según Torres, la situación no ha cambiado: a principios de cada mes no quedan programadas todas las guardias necesarias, pese a que algunas necesidades ya se conocen. La empresa se ampara en que el convenio exige organizarlas «lo antes posible», algo que el comité interpreta de otra forma.
«Si tú ya tienes conocimiento a principios de mes de una necesidad a final, yo entiendo que se tendría que programar», señala Torres.
La huelga vuelve a la mesa
Ante la falta de respuesta y los nuevos cambios, el comité ha pedido una reunión con Aena para aclarar la situación. Torres advierte de que retomar las concentraciones o convocar una huelga vuelve a estar sobre la mesa, aunque por ahora no hay ninguna convocatoria formal.
«Los siguientes pasos ya es decidir entre trabajadores y comité si hacemos huelga, si vamos de nuevo a concentraciones o los pasos que vamos a seguir», explica. El contraste con la disposición mostrada a comienzos de septiembre —cuando el comité canceló las tres concentraciones previstas tras la petición de Aena— no pasa desapercibido: «Ya vemos que la buena fe argumentada por la empresa no es la misma que tienen los trabajadores», lamenta Torres.
La Voz de Ibiza trasladó una consulta a Aena sobre la falta de respuesta al documento del 11 de septiembre, las modificaciones de turnos y vacaciones, y la posibilidad de una nueva reunión con los trabajadores. La respuesta de la compañía se encuentra pendiente al cierre de esta información, mientras el conflicto laboral en el aeropuerto de Ibiza vuelve a acercarse a la huelga.











