Una avería en el coche puede complicar cualquier desplazamiento cotidiano, pero una influencer que vive en Ibiza ha encontrado una alternativa tan original como sorprendente para ir a buscar a su madre al supermercado: utilizar una tabla de paddle surf y desplazarse por el mar. La protagonista es Carla Martín, conocida en Instagram como @carlamarting__, quien ha compartido un vídeo en el que muestra cómo transforma un contratiempo mecánico en una travesía por la costa de Sant Antoni de Portmany.
La grabación muestra a la creadora de contenido aprovechando las temperaturas suaves de Ibiza en esta época del año para desplazarse por el agua, recoger a su madre y transportar las bolsas de la compra de regreso a casa. Lo que comienza como una solución improvisada termina convirtiéndose en una excursión de alrededor de una hora y media, con comentarios sobre el estado del mar, las playas, las embarcaciones y las dificultades de transportar a dos personas junto con la compra sobre una tabla.
Se le avería el coche y decide ir en paddle surf al supermercado
La influencer comienza su vídeo explicando el problema que la ha llevado a buscar una alternativa al coche. «Se me ha roto el coche, entonces mi opción es ir en paddle surf. Vamos a ir a recoger a mi madre al supermercado. Como veas, el Mercadona ya me contrata en un momento para llevarle la compra a la gente a casa», bromea la joven.
Con esta presentación, Carla Martín plantea una solución poco habitual para un desplazamiento que normalmente se realizaría por carretera. Su objetivo es recoger a su madre después de hacer la compra y evitar que tenga que regresar caminando con las bolsas.
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La creadora de contenido se prepara para salir desde una playa y dirigirse hacia Sant Antoni, utilizando la costa como recorrido. Antes de iniciar la travesía, muestra algunos preparativos y comenta otro pequeño problema relacionado con el aceite: «El otro día me quedé sin aceite y estoy viendo cuánto está goteando. Yo creo que ya lo ha goteado todo. La esquilo y nos vamos.»
Una travesía por la costa de Sant Antoni para recoger a su madre
Una vez preparada para salir, Carla Martín explica cuál será su ruta: «Vamos a salir desde esta playa y vamos para San Antonio a recogerla, para que no tenga que ir y venir andando. Está el agua buena todavía» La influencer decide bordear la costa, aprovechando el desplazamiento para observar las pequeñas playas que encuentra durante el trayecto.
El vídeo permite seguir parte del recorrido marítimo mientras comenta las condiciones meteorológicas y el paisaje. «Ya salió el sol, ya van a entrar los calores. Mira cómo está el tiempo. Vamos a ir bordeando la costa para ir viendo cómo están las playitas y eso», relata.
Uno de los aspectos que más llama la atención de la grabación es que la travesía se realiza durante una época del año en la que el verano ya ha quedado atrás. Sin embargo, las condiciones del día permiten que la influencer se desplace por el mar en bikini. También observa que no es la única persona que continúa disfrutando de la playa: «No soy la única que está en la playa en bikini. Hay unos cuantos guiris correteando todavía» La combinación de sol, mar y temperaturas agradables se convierte así en parte de una experiencia que comenzó por la necesidad de encontrar un transporte alternativo.
El recorrido en paddle surf hasta Sant Antoni dura 25 minutos
Durante el desplazamiento, Carla Martín explica que las condiciones del mar están favoreciendo el avance de la tabla. La influencer comenta que se está moviendo con relativa facilidad gracias al impulso que recibe, aunque anticipa que el regreso podría resultar más complicado. «Vamos en modo crucero porque es que me está impulsando», describe.
Pese a avanzar sin demasiada prisa, consigue llegar a su destino en un tiempo que le sorprende, ya que es de menos de media hora. «Llegar aquí hasta San Antonio, a la playa de la arena, tarda literalmente 25 minutos. Y mira que hemos ido despacito», destaca.
La travesía demuestra que, en este caso concreto, el desplazamiento por el agua le permite alcanzar el punto de encuentro con su madre sin utilizar el coche averiado. No obstante, todavía queda la parte más singular de la experiencia: regresar con su madre y las compras a bordo.
El momento de recoger a su madre y cargar la compra en la tabla
Al llegar a Sant Antoni, la influencer localiza a su madre y anuncia su llegada con humor: «Ahí está la mamá. El servicio de góndolas, a recogerla a domicilio. Vámonos.» En lugar de recoger a su madre en coche, Carla Martín aparece con una tabla de paddle surf preparada para realizar el trayecto de regreso por el mar.
Antes de salir, ambas deben organizar las bolsas del supermercado. El principal objetivo es evitar que los productos comprados se mojen durante el desplazamiento. Para ello, colocan los objetos en una «neverita para que no se moje nada»
Con las compras colocadas y su madre a bordo, comienza el regreso. La influencer reconoce que la vuelta plantea más dificultades que el trayecto inicial, especialmente por el peso adicional. «Nos queda media horita para llegar a casa, que está allí. Que con la compra y con los cuerpos, verás tú», analiza.
Barcos, playas y un baño durante el regreso
La travesía de vuelta también deja espacio para observar el entorno marítimo de Sant Antoni. Mientras se desplaza por la costa, Carla Martín comenta su interés por las embarcaciones que encuentra. La influencer reconoce que le gustaría conocer cómo son algunos de los barcos por dentro y plantea incluso la posibilidad de dedicar otro vídeo a esa experiencia.
La influencer también se detiene a comentar una molestia física que experimenta durante el recorrido. El regreso combina así el esfuerzo de desplazarse sobre la tabla, el transporte de la compra y las conversaciones sobre el paisaje.
Otro de los momentos del vídeo llega cuando Carla Martín y su madre comentan las condiciones del agua. La influencer observa que, aunque el mar resulta agradable para bañarse, presenta cierta turbidez: «Se ve bien el bañito, pero el agua está como cocodrilesca. Está turbia, ¿no?». A continuación, pregunta a su madre por la temperatura y deciden zambullirse en el agua. «Está muy buena, pero se ha notado el frescor», comenta.
Una hora y media en paddle surf frente a dos horas y media caminando
Después de completar la experiencia, Carla Martín hace balance del recorrido y del tiempo que han empleado. La influencer asegura que ha disfrutado del desplazamiento, pese a las dificultades que suponía transportar a su madre y las compras en la tabla.
También compara el tiempo invertido con el que, según sus cálculos, habría necesitado su madre para realizar el mismo desplazamiento a pie. «Me ha encantado la experiencia. Si mi madre hubiera tenido que ir andando, cargada, ida y vuelta, hubiera tardado dos horas y media. Y nosotros hemos tardado una hora y media», explica.











