Mientras el modelo turístico vira hacia las restricciones y limitaciones, un establecimiento ha tenido la fortuna de ir en sentido contrario: en 2016 el hostal Las Hurdes de Sant Antoni se ha transformado en un albergue juvenil bajo el nombre de Amistat Hostel. Y lo hizo cuadruplicando las plazas que tenía autorizadas y a pesar de varias irregularidades flagrantes e incumpliendo la normativa de aparcamiento a través de un cambio de uso aprobado por el Ayuntamiento de Sant Antoni, entonces gobernado por PSOE, Reinicia y El Pi. Un verdadero pelotazo para una empresa con sede en Barcelona que gracias a la treta pasó de tener 86 plazas turísticas a 360 bajo la apariencia de una instalación juvenil que en realidad no es tal.
El milagro de los panes y los peces del citado establecimiento ha sido, además, gratis total, ya que la actividad ha dejado de estar dentro del ámbito turístico y ha pasado a estarlo de Educación y Cultura en el ámbito administrativo cuando la realidad es que funciona como un establecimiento turístico.
En el caso de que hubiera sido una ampliación de plazas turísticas, el promotor habría tenido que acudir a la bolsa de plazas y pagar 4.500 euros por cada una de ellas, dinero que luego es reinvertido por la administración en actuaciones turísticas.
Esto le ha significado a la empresa un ahorro de 1,6 millones de euros aproximadamente.
Punta del iceberg del pelotazo
Obviamente, el ahorro en la compra de plazas, siendo importante, es lo de menos. El pelotazo es el incremento en la facturación y en la rentabilidad pasar de explotar un establecimiento de 86 plazas a hacerlo con 360.
“Más que el ahorro, que es indudable, ya que ellos no pagaron los 4.500 euros por plaza que paga todo el mundo que se dedica al negocio turístico en Ibiza, la ventaja es que están sometidos a la normativa de Juventud. Se supone que es un centro educativo, cuando en realidad es un negocio turístico más. Esto es lo principal en este uso de la normativa de Juventud”, han destacado desde la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF).
Por eso, vienen reclamando desde hace años que el Ayuntamiento de Sant Antoni actúe ante esta irregularidad.
El gerente de FEHIF, Manuel Sendino, ha detallado a La Voz de Ibiza que “el procedimiento que tenemos impugnado en el Ayuntamiento es la concesión de la licencia de actividad al albergue. Eso está en el Tribunal y en el último escrito de hace dos meses pedimos que se reactive el procedimiento. El Ayuntamiento denegó la revocación de la licencia y por eso hemos acudido a los tribunales».
¿Hotel encubierto?
Para los hoteleros, la empresa que gestiona el hostel Amistat “juega con dos barajas: de cara a la administración son un albergue juvenil con un programa formativo que da risa y luego en la realidad es un negocio turístico”.

El Consell de Ibiza lo ha incorporado en mayo de 2017 en el registro de la red de instalaciones juveniles de Baleares, destinadas a actividades con niños y jóvenes. Es propiedad de la compañía Amistat International, con sede en Barcelona y dedicada a la gestión y explotación de albergues juveniles.
Sin embargo, desde hace años los hoteleros del municipio vienen denunciando que funciona como un hotel encubierto. Incluso, es muy sencillo encontrar las ofertas de habitaciones en Booking, plataforma dedicada al alojamiento turístico.
“Está alineado con la temporada turística del verano ibicenco. No son un albergue juvenil que abre todo el año. Solo en verano y con precios acordes a la temporada turística: en julio y agosto son muy caros. Está completamente acompasado al negocio turístico”, ha alertado Manuel Sendino, gerente de la Federación Empresarial Hotelera de Eivissa y Formentera (FEHIF).
Hay disponibles, por ejemplo, habitaciones de hasta 10 personas. “Se habla de turismo de calidad, de masificación, y de repente convierten 80 plazas en 360. Y esto lo ha hecho un gobierno de izquierdas. Luego presumimos de lo contrario”, ha detallado.
