Un total de 207 boyas ecológicas previstas en seis zonas de Ibiza no estarán listas para la próxima temporada turística, pese a tratarse de un proyecto que busca ordenar el fondeo de embarcaciones recreativas y proteger las praderas de posidonia oceánica en varios puntos del litoral de la isla.
Los proyectos, promovidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), se encuentran actualmente en fase de exposición pública, un trámite que se prolongará hasta el 18 de marzo.
Según la documentación publicada por el propio ministerio, la Subdirección General de Biodiversidad Terrestre y Marina impulsa la instalación de sistemas de fondeo de bajo impacto en el espacio marino protegido de la Red Natura 2000 “Espacio marino del poniente y norte de Ibiza”, con el objetivo de reducir el impacto de las actividades náutico-recreativas sobre los hábitats marinos protegidos.
Esta iniciativa busca evitar el uso de anclas tradicionales que dañan las praderas de posidonia mediante campos de boyas ecológicas que permiten el amarre controlado de embarcaciones.
Talamanca, el proyecto más ambicioso
La actuación más relevante se prevé en la bahía de Talamanca, donde el proyecto contempla la instalación de 90 boyas ecológicas distribuidas según la eslora de las embarcaciones: 42 destinadas a barcos de hasta 8 metros, 34 para esloras de hasta 15 metros y otras 14 para embarcaciones de hasta 20 metros.
El campo de fondeo ocuparía una superficie aproximada de 285.000 metros cuadrados (28,5 hectáreas) y estaría ubicado principalmente sobre fondos arenosos para evitar las zonas con posidonia. El sistema incluye boya de superficie, boya intermedia para mantener el cabo elevado, línea de amarre y anclaje ecológico, diseñado para impedir que las cadenas o cabos arrastren por el fondo marino.
El presupuesto estimado para este campo de boyas asciende a 780.000 euros, mientras que el plazo de ejecución previsto para las obras es de cuatro meses. Sin embargo, la fase actual de tramitación administrativa y los pasos posteriores necesarios hacen difícil que pueda estar operativo para el verano.
Ya el el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Vila, Jordi Grivé, había mostrado su indignación por el retraso acumulado de un proyecto destinado a erradicar los fondeos ilegales y preservar las praderas de posidonia.
Ante esta situación, el área de Medio Ambiente mantendrá los actuales balizamientos para mitigar los fondeos irregulares en la bahía, además de intensificar los controles.
Tramitación pendiente y plazos ajustados
Todos los proyectos ejecutivos se encuentran en exposición pública, requisito previo para la reserva del dominio público marítimo-terrestre a favor de la Administración General del Estado, según lo establecido en la Ley de Costas y el Reglamento General de Costas.
Una vez finalizado ese proceso, todavía deberán completarse otros trámites administrativos, entre ellos la licitación de las obras, la presentación y evaluación de ofertas y la posterior adjudicación de los trabajos, procesos que además pueden ser objeto de recursos.
Por este motivo, los plazos actuales dificultan que los campos de boyas estén instalados antes del inicio de la próxima temporada turística, a pesar de que inicialmente se había planteado que estas infraestructuras estuvieran operativas el verano pasado.
Otros cinco campos de boyas en Ibiza
Además de Talamanca, el Ministerio también ha impulsado otros cinco proyectos de fondeo ecológico en diferentes calas de Ibiza, que suman en conjunto 117 boyas adicionales.
La distribución prevista es la siguiente:
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Cala Salada: 14 boyas
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Benirràs: 32 boyas
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Es Xarco: 32 boyas
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Portinatx: 19 boyas
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Cala Bassa: 20 boyas
En total, los seis proyectos prevén la instalación de 207 boyas ecológicas en distintos puntos del litoral ibicenco.
Las superficies de estos campos varían según la zona. Por ejemplo, Cala Bassa y Portinatx superarían las 20 hectáreas de superficie, mientras que Benirràs ocuparía cerca de 9,7 hectáreas y Cala Salada unas 3,5 hectáreas.
En todos los casos, los sistemas se ubican preferentemente sobre fondos arenosos y evitando las praderas de posidonia.
Protección de la posidonia y ordenación del fondeo
El objetivo común de todos los proyectos es ordenar el fondeo de embarcaciones recreativas y evitar el impacto del anclaje directo sobre el fondo marino, una de las principales amenazas para la posidonia oceánica en Baleares.
Los campos de boyas estarán delimitados mediante balizamiento perimetral con boyas amarillas de señalización, y una vez instalados quedará prohibido fondear fuera de las boyas dentro del área delimitada.
Además de la instalación de los sistemas de amarre ecológico, los proyectos incluyen la retirada de estructuras de hormigón utilizadas para fondeos irregulares, con el objetivo de restaurar el fondo marino.
Un proyecto incluido en el plan estatal de fondeos ecológicos
Estos seis proyectos forman parte del acuerdo alcanzado en 2023 entre el MITECO y el Govern balear para crear nuevos campos de fondeo ecológico en Baleares, una iniciativa destinada a reducir el impacto del tráfico náutico en zonas sensibles del litoral.
El convenio establece que el Estado ejecutará las obras y posteriormente la gestión de los campos de boyas será asumida por Ports IB, el ente público dependiente del Govern balear.
Sin embargo, la tramitación administrativa todavía en marcha y los plazos de ejecución previstos hacen que, por ahora, la instalación de estas 207 boyas ecológicas en Ibiza siga en el aire para la próxima temporada de verano.













