Baleares se consolidó en julio como referente del turismo extrahotelero al registrar los mayores niveles de ocupación del país en apartamentos turísticos, alojamientos rurales y albergues, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Apartamentos turísticos: 1,63 millones de noches
Los apartamentos turísticos del archipiélago sumaron en julio 1,63 millones de pernoctaciones, un 1,7% menos que en 2024. El número de viajeros alcanzó los 309.572 (un 3,7% menos), de los cuales 251.631 eran extranjeros y 57.940 residentes en España. La estancia media se situó en 5,27 días.
En total, permanecieron abiertos 22.324 apartamentos, con una capacidad de 67.725 plazas, y un nivel de ocupación del 85,85%, el más alto del país. El sector empleó a 8.879 personas.
Turismo rural en auge
Los alojamientos de turismo rural recibieron a 77.439 viajeros en Baleares, la gran mayoría extranjeros (66.802). Este segmento sumó 250.115 pernoctaciones, con una estancia media de 3,23 días.
La oferta fue de 573 establecimientos con 12.101 plazas, que registraron una ocupación media del 65,7%, la mayor de España. El sector empleó a 4.183 personas.
Baleares también destaca en albergues
En el caso de los albergues, aunque a nivel nacional las pernoctaciones descendieron, Baleares lideró la ocupación con un 82,2% de las plazas ofertadas.
Contexto nacional
En el conjunto de España, los alojamientos extrahoteleros (apartamentos, campings, turismo rural y albergues) superaron en julio los 22,3 millones de pernoctaciones, un 3,8% más que en 2024.
Las estancias de residentes cayeron un 1,8%, mientras que las de extranjeros crecieron un 9,5%. La estancia media fue de 4,6 noches por viajero.
Por tipologías, los apartamentos turísticos españoles incrementaron un 7,7% las pernoctaciones gracias al fuerte tirón internacional (+12,7%), aunque la estancia media descendió un 4,3%. Canarias fue el destino con más volumen (más de 2,5 millones de noches), pero Baleares encabezó la ocupación.
En los campings, la demanda apenas creció (+0,4%), con descensos entre residentes y repunte de los no residentes. Cataluña se mantuvo como principal destino. En turismo rural, la ocupación subió un 5,6%, con Baleares como líder nacional en porcentaje de plazas cubiertas.