Los contenedores de la calle Limoneros, en el barrio de Can Bonet de Ibiza, amanecieron este viernes desbordados de basura. Así lo denunció una vecina de la zona a este periódico, que remitió varias fotografías tomadas ese mismo día en el tramo que discurre entre el colegio Can Bonet y la Granja Costa.
Las imágenes, todas del viernes, muestran una escena que se repite en varios puntos de la calle: contenedores con la tapa abierta y llenos hasta el borde, y decenas de bolsas —blancas, negras, moradas— apiladas en el suelo alrededor, invadiendo parte de la acera.
Bolsas y restos de comida en el suelo
En varias de las fotografías aportadas por la vecina se ve comida directamente desparramada en el pavimento, junto a los contenedores: latas de refresco, botellas de plástico, restos de pan y envoltorios. La escena se repite pegada a uno de los contenedores de reciclaje, en un punto de paso habitual para vecinos y también para los alumnos del colegio Can Bonet, situado a escasos metros.

La acumulación no se limita a un contenedor concreto. Las fotografías recorren toda la fila —envases, papel, vidrio y resto— y en todas ellas se repite el mismo patrón: bolsas fuera del contenedor porque este ya no tenía capacidad para más.
Un colchón y una silla, abandonados en la calle
Entre el material remitido por la vecina hay también una imagen que muestra un colchón, un somier y una silla apoyados contra el muro de la calle, junto a los contenedores de la zona. Se trata de enseres que no corresponden a la recogida ordinaria de basura doméstica y que requieren un servicio específico de retirada de voluminosos.

El estrechamiento de la acera —de apenas un metro de ancho, protegida por bolardos— agrava el problema: cualquier bolsa o mueble abandonado junto a los contenedores reduce todavía más el espacio de paso para los peatones.

La denuncia de una vecina
Según trasladó la propia vecina a este periódico, la situación reflejada en las fotografías corresponde al estado de los contenedores este viernes, con la basura ya desbordando la capacidad de los cubos y ocupando buena parte de la acera de la calle Limoneros.










