La Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han intervenido 2.000 cajetillas de tabaco de contrabando en el aeropuerto de Ibiza, ocultas en el equipaje facturado de un pasajero. La mercancía, valorada en 12.000 euros, fue detectada durante un control rutinario en la terminal de llegadas, según se informó este jueves.
Un joven rumano, en el punto de mira
La intervención se produjo el pasado 8 de mayo, cuando agentes de la Sección Fiscal de la Guardia Civil y funcionarios de Vigilancia Aduanera desarrollaban labores de verificación fiscal en la zona de llegadas del aeropuerto. Durante el dispositivo, los investigadores se fijaron en un joven de 23 años y nacionalidad rumana cuya actitud les resultó sospechosa.
El pasajero procedía de un vuelo de Frankfurt, con origen inicial en Estambul (Turquía). Una ruta que los servicios fiscales mantienen bajo especial vigilancia por su uso recurrente en el tráfico de tabaco hacia España.
El tabaco, sin precintas fiscales
Los agentes sometieron las dos maletas facturadas del viajero a una inspección por escáner y, posteriormente, a una apertura manual. En su interior localizaron las 2.000 cajetillas sin las precintas fiscales reglamentarias, es decir, sin haber tributado los impuestos correspondientes a su comercialización en territorio español.
La ausencia de estos sellos es el indicador determinante para los agentes a la hora de calificar la mercancía como contrabando. Cada cajetilla sin precinta queda automáticamente fuera del circuito legal de distribución.
Sanciones de hasta el 600% del valor
Tras la incautación, los agentes abrieron diligencias por una infracción administrativa a la Ley Orgánica de Represión del Contrabando. La normativa vigente contempla, para este tipo de casos, el decomiso íntegro del género y la imposición de sanciones económicas que pueden oscilar entre el 450% y el 600% del valor de mercado de la mercancía intervenida.
Aplicado al caso de Ibiza, la multa al infractor podría alcanzar los 72.000 euros, partiendo del valor estimado de 12.000 euros de las cajetillas requisadas.
Una vía de entrada vigilada
El aeropuerto de Ibiza es uno de los puntos de control habituales para la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera, especialmente durante los meses previos al arranque de la temporada turística, cuando el tráfico de pasajeros internacionales empieza a intensificarse. Las inspecciones combinan el escáner con el criterio de los agentes sobre el terreno.







