Este jueves se inician las negociaciones del XVII Convenio de Hostelería de Baleares, un acuerdo clave para cerca de 180.000 trabajadores y estratégico para la economía de las islas Baleares con el foco en lo que parece un escollo: la jornada reducida.
El convenio, considerado el más importante de la comunidad autonómica por su impacto en hoteles, restaurantes, bares y discotecas, y que sirve de referencia a nivel nacional, vuelve a estar en el foco debido a un tema que promete ser el principal desafío de las conversaciones.
Sindicatos como CCOO y UGT han puesto sobre la mesa demandas contundentes en este ámbito. CCOO propone establecer una jornada semanal de 37,5 horas, mientras que UGT se mantiene firme en la reivindicación de las 35 horas.
Sin embargo, las patronales consideran esta medida difícil de aplicar, especialmente en el sector servicios y en pequeñas empresas, donde el impacto podría ser mayor.
Es que, según han alertado la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) y Hostelería de España, la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, cuyo anteproyecto de ley fue aprobado por el Consejo de Ministros, podría provocar una caída del 3 % en la facturación del sector turístico y hostelero, lo que equivale a 5.099 millones de euros anuales.
Un convenio “histórico”
El convenio vigente, que expira el próximo 31 de marzo, ya fue calificado como «histórico» al incluir mejoras como un aumento salarial del 8,5 % en dos años y medidas pioneras en salud laboral y conciliación familiar. Ahora, las expectativas son altas, pero las posturas en torno a la jornada laboral marcan un punto de tensión.
A pesar de las discrepancias, ambas partes reconocen la necesidad de avanzar en cuestiones sociales y económicas. Los sindicatos argumentan que la inflación y el aumento del coste de vida han erosionado los incrementos salariales logrados en los últimos años y buscan vincular la mejora de las condiciones laborales a un modelo más sostenible y equitativo.
Las patronales, por su parte, están dispuestas a estudiar un nuevo aumento salarial, aunque insisten en ligarlo a la productividad, la cualificación y la situación del mercado laboral, marcado por una falta de personal en el sector.
La constitución de la mesa
Este mediodía quedará constituida la Mesa negociadora. Por parte de las patronales, la integrarán representantes de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM); Federación Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF); Asociación Hotelera de Menorca (ASHOME); CAEB Restauración; Asociación Balear de Ocio y Entretenimiento (ABONE);PIME Menorca; Asociación Menorquina de Cafés, Bares y Restaurantes y Petita i Mitjana Empresa d’Eivissa i Formentera (PIMEEF).
Los sindicatos representados son Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO).