La Audiencia Provincial de Baleares ha condenado a 61 años de cárcel a un informático que aprovechaba las reparaciones de ordenadores en Ibiza para copiar imágenes íntimas de sus clientes sin su consentimiento y que, además, abusó sexualmente de una mujer en su propia vivienda. El fallo, dictado por la Sección Primera tras una vista celebrada a puerta cerrada, incluye una indemnización que supera los 60.000 euros para las víctimas.
Así operaba el acusado
Según el escrito de acusación de la Fiscalía, el procesado se dedicaba a la reparación de equipos informáticos y, durante esas intervenciones, copiaba sin permiso archivos personales de los dispositivos de sus clientes. Esas imágenes acababan primero en su propio ordenador y, después, en un almacenamiento externo donde organizaba el material por carpetas.
Casi 2.000 archivos intervenidos
El registro practicado en su domicilio destapó la magnitud del caso. Los agentes localizaron dos discos duros y dos ordenadores portátiles en los que figuraban 314 carpetas identificadas con los nombres de los clientes. En su interior, cerca de 2.000 archivos multimedia con mujeres desnudas, en ropa interior o en bañador, escenas de contenido sexual y, lo más grave, imágenes de menores de edad en actitudes sexuales.
También abusó de una clienta
La causa incluía además un delito de abuso sexual. La acusación sostenía que el informático invitó a una mujer a su casa, abusó de ella y grabó los hechos, que después almacenó en su propio ordenador junto al resto del material obtenido a sus víctimas.
La Fiscalía pedía 63 años
El Ministerio Público había solicitado 63 años de prisión para el acusado como autor de los delitos de descubrimiento y revelación de secretos, pornografía infantil y abuso sexual. La petición incluía indemnizaciones de entre 2.000 y 7.000 euros para cada una de las 14 víctimas reconocidas, lo que sumaba un total de 42.000 euros.











