Un grupo de vecinos de la calle Jacinto Azcuénaga, en Ibiza, lleva más de una semana documentando el presunto maltrato de un cachorro de bulldog francés que permanece atado en el patio de un bajo, expuesto a las altas temperaturas y sin agua a su alcance. Según los reportes del seguimiento vecinal realizado entre el 19 y el 27 de junio, el animal es soltado durante el día y vuelve a ser encadenado por las noches, en un ciclo que denuncian ante la Policía Local, la Policía Nacional y el 112 sin que hasta ahora se haya adoptado ninguna sanción.
El animal, atado en un patio a la vista
El bajo se encuentra próximo al cruce con la calle Fermí Marí y su patio es visible desde la vía pública, lo que ha permitido a los vecinos fotografiar y grabar la situación. En sucesivas inspecciones han observado la cadena excesivamente tensa, el suelo cubierto de suciedad y heces y al perro jadeando de forma continuada con la lengua fuera. Los denunciantes recalcan que se trata de una raza braquicéfala, especialmente vulnerable a los golpes de calor y a episodios de hiperventilación que pueden resultar mortales en verano.
La versión de los propietarios
Los vecinos han identificado a los dueños como una familia que reside en la misma esquina. Según trasladaron a los denunciantes, el cachorro pertenece a su hijo, lo adquirieron por 1.200 euros y lo mantienen atado porque, aseguran, mordió a la madre. Quienes se han acercado al animal, sin embargo, lo describen como un perro cariñoso y sociable. En la zona se ha documentado además la presencia de un segundo perro en condiciones similares.
Múltiples llamadas sin sanción
El grupo vecinal ha activado todos los cauces oficiales a su alcance. Ha realizado llamadas al 112, a la Policía Local de Ibiza y a la Policía Nacional, ha remitido fotografías y vídeos a través de la aplicación AlertCops y ha contactado directamente con el concejal de Bienestar Animal, Manu Roig. Pese a ello, hasta la fecha no consta que se haya abierto sanción alguna contra los propietarios.
Una inspección polémica el 24 de junio
El pasado 24 de junio, un agente identificado con el número 151 acudió al lugar tras las quejas vecinales. Según el relato del grupo, el policía consideró en un primer momento que el animal “tenía sombra” y se encontraba bien, a pesar de que los denunciantes insistieron en los riesgos que la raza afronta con el calor. Ese mismo día, la Unidad de Medio Ambiente (UMA) de la Policía Local intervino de paisano para mediar y abrir un expediente tras recibir el material gráfico aportado por los vecinos.
El ciclo se repite día tras día
Los últimos reportes del seguimiento, fechados el 27 de junio, vuelven a mostrar al perro atado y rodeado de suciedad. Los vecinos sostienen que la presión de las llamadas ha logrado, como mucho, que el animal permanezca suelto durante algunas horas diurnas, pero que la situación se repite cada noche. Ante la falta de una respuesta administrativa firme, el grupo ha establecido un nuevo contacto con una persona vinculada al Ayuntamiento de Ibiza para intentar acelerar una solución definitiva.
Sigue leyendo:
-
De Viruta a Rocky: once historias de abandono animal y un multazo de 100.010 euros en Ibiza
-
Ikram se salva: el TSJIB frena el sacrificio de la perra llegada en patera a Ibiza
-
Cazados con el perro suelto: 31 multas en Santa Eulària en tres días
-
Dónde comer vegano en Ibiza: restaurantes que convencen incluso a quienes no lo son









