El transporte público de Ibiza movió 42.920 viajeros el pasado miércoles 12 de agosto, día del eclipse solar total, un volumen que el Consell de Ibiza presenta como la prueba de que su dispositivo especial de refuerzo funcionó en la jornada de mayor tensión del verano. El vicepresidente primero y conseller de Movilidad, Mariano Juan, resumió el balance como una «prueba de fuego» superada y situó la cifra un 12% por encima del máximo del mes.
«Una prueba de fuego» superada
En un mensaje difundido el jueves en su perfil de X, Mariano Juan describió la jornada del eclipse como el momento en que el sistema tuvo que «reforzar el sistema en periodo de máxima actividad de base». El resultado, según su lectura, fueron unos 43.000 viajeros —la institución maneja una cifra exacta de 42.920— y «un 12% de pasajeros por encima del máximo de agosto».
El vicepresidente enmarca así el operativo del eclipse como un test de estrés: no un pico aislado, sino un refuerzo aplicado sobre un mes que ya venía marcando registros altos de uso del bus.
42.920 viajeros y una demanda muy concentrada
Más allá del dato global, el balance del Consell subraya dónde se notó el esfuerzo. La comparación se establece entre el 11 y el 12 de agosto, es decir, entre la víspera y el día del fenómeno, y muestra un crecimiento desigual según el corredor:
- T1 (Ibiza – Sant Antoni): +720 viajeros, un 12,6% más.
- T2 (Ibiza – Sant Josep – Sant Antoni): +390 viajeros, un 13,3% más.
- T5 (Santa Eulària – Sant Antoni): +601 viajeros, un 211,6% más.
- T3: +159 viajeros, un 3,1% más.
Conviene precisar que estos porcentajes miden el aumento de viajeros —la demanda—, y no el refuerzo de frecuencias que el Consell había programado como oferta. En la previa del dispositivo, la institución anunció ampliar hasta un 100% la frecuencia de las líneas con más tirón y suspender otras cuatro a partir de las 16.00 horas.
La T5, el gran salto
El registro más llamativo es el de la T5, la línea que une Santa Eulària con Sant Antoni, cuya demanda se multiplicó por más de tres respecto al día anterior. Es, con diferencia, el mayor salto porcentual de la jornada y encaja con la lógica del operativo: el grueso de los desplazamientos apuntaba hacia el suroeste y hacia Sant Antoni de Portmany, la zona con más miradores para seguir la puesta de sol eclipsada, con el coche privado desaconsejado y buena parte de los accesos a las calas cerrados.
En esa misma clave se explica el comportamiento de las troncales T1 y T2, que canalizan el eje Ibiza–Sant Josep–Sant Antoni y sumaron incrementos de dos dígitos.
Reforzamos los corredores T, troncales, para absorber al máximo de ciudadanos posibles hacia y desde los puntos de observación.
Quiero dar las gracias a todos por la comprensión y el comportamiento de los usuarios.
Una vez más, el sistema ha demostrado un salto de calidad. pic.twitter.com/KkarygtT2Y
— Mariano Juan Colomar (@MJC_Ibz) August 13, 2026
Del estreno accidentado al récord del verano
El balance del eclipse llega en un momento dulce para el discurso del Consell sobre el bus, después de un arranque de año convulso. La nueva red de autobuses debutó en abril entre quejas por rutas erróneas, conductores desorientados y frecuencias criticadas, que obligaron al departamento a retocar el mapa en varias ocasiones.
A partir de la primavera, sin embargo, la institución empezó a acompañar su relato con cifras: en junio celebró que el uso del autobús se disparaba y el tráfico caía, en julio el bus batió su récord histórico de viajeros y el propio departamento habló de que el servicio había entrado en «una nueva dimensión». El operativo del eclipse se convierte, en ese contexto, en el argumento más reciente de esa narrativa.
El propio Consell había advertido de que ni siquiera reforzado el servicio quedaba garantizado al cien por cien si el tráfico colapsaba en la costa oeste, y recomendó adelantar los desplazamientos. Toda la información del día está recogida en el especial Eclipse agosto 2026 de La Voz de Ibiza.











