El Consell de Ibiza ha presentado este miércoles en la feria internacional de turismo ITB de Berlín su estrategia para avanzar hacia un modelo turístico más sostenible, centrado en la regulación de vehículos, la mejora de la movilidad, la lucha contra el intrusismo y la diversificación del producto turístico.
La presentación, dirigida a una docena de periodistas especializados, ha corrido a cargo de la jefa de Promoción Turística de Ibiza, Carmen Sánchez, y del presidente del Consell, Vicent Marí, quien ha expuesto las principales líneas de trabajo que la institución está desarrollando para consolidar un modelo basado en la calidad del destino, el equilibrio territorial y la sostenibilidad.
Marí ha señalado que el objetivo del Consell es compatibilizar el desarrollo económico que aporta el turismo con la calidad de vida de los residentes. “Se trata de que Ibiza sea un lugar donde nuestra principal industria, el turismo, y los residentes puedan convivir para seguir mejorando nuestra calidad de vida. Seguimos apostando por el turismo, pero debe entenderse que no se puede crecer más en los meses de julio y agosto”, ha afirmado.
Durante la presentación se ha recordado que Ibiza cuenta con una superficie de 572 kilómetros cuadrados y recibe cada año a millones de visitantes. En los meses centrales del verano la isla puede triplicar su población habitual, llegando a superar las 340.000 personas, con una media aproximada de 89.000 turistas diarios, lo que obliga a gestionar con responsabilidad los recursos del territorio.

Regulación de vehículos y movilidad
Uno de los ejes de la estrategia es la movilidad sostenible. El Consell ha impulsado la Ley de Regulación de Vehículos, aprobada en 2024, que establece un límite máximo de vehículos que pueden circular por la isla durante la temporada alta con el objetivo de reducir la congestión, las emisiones y la presión sobre el territorio.
Según ha explicado la institución, esta medida ha permitido reducir en 32.000 el número de vehículos que accedieron a la isla durante la temporada turística de 2025, una iniciativa pionera en Europa que busca mejorar tanto la experiencia de los visitantes como la calidad de vida de los residentes.
A ello se suma la renovación del servicio de transporte público, que entrará en funcionamiento el 1 de abril con una flota modernizada en la que el 70% de los autobuses serán eléctricos. El nuevo servicio incorporará mejoras como compra digital de billetes, conexión wifi, sistemas de entretenimiento en streaming, puertos USB en los asientos y mayor accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Lucha contra la oferta turística ilegal
La lucha contra el intrusismo es otro de los pilares de la estrategia presentada en Berlín. Actualmente, Ibiza dispone de 96.415 plazas turísticas legales, distribuidas entre establecimientos hoteleros y viviendas turísticas reguladas.
Dentro de las acciones contra la oferta ilegal, el Consell ha logrado eliminar más de 3.000 anuncios irregulares en plataformas digitales, equivalentes a unas 17.000 plazas turísticas.
Según la institución, estas medidas no buscan reducir la actividad turística, sino redirigir la demanda hacia la oferta reglada y mejorar la calidad del destino.
Diversificación del turismo
La estrategia del Consell también apuesta por diversificar el turismo para reducir la dependencia de los meses centrales del verano.
Entre las iniciativas destaca el sello “Ibiza Family Moments”, que agrupa ya a cerca de 50 empresas con más de 14.000 plazas hoteleras orientadas al turismo familiar.
Asimismo, se ha puesto en valor el patrimonio cultural de la isla, con proyectos como el centro de interpretación de Sa Caleta o la reciente apertura del Parador de Ibiza, además del posicionamiento de la isla como destino deportivo con nueve eventos declarados de interés turístico, destinados a atraer visitantes fuera de temporada.
Datos para mejorar la gestión
Por último, el Consell ha destacado el papel del Sistema de Inteligencia Turística de Eivissa (SIT Eivissa), una plataforma que permite analizar datos sobre el perfil de los visitantes, el gasto turístico, la satisfacción o la evolución de los mercados emisores.
El objetivo es utilizar esta información para tomar decisiones basadas en datos y seguir avanzando hacia un modelo turístico más equilibrado y sostenible para la isla.












