Las inundaciones que han vuelto a afectar a Ibiza han puesto de manifiesto las vulnerabilidades de determinadas infraestructuras frente a los episodios de lluvias intensas. El director general de Emergencias e Interior del Govern balear, Pablo Gárriz, ha reconocido este martes que existen necesidades de inversión estructural que no pueden resolverse mediante actuaciones de emergencia. «Se lleva muchos años sin hacer determinado tipo de inversiones», ha afirmado durante su comparecencia en Ibiza, donde también ha realizado un balance de las consecuencias de la DANA Adam, que ha dejado cerca de 300 incidencias en el conjunto de Baleares.
Las declaraciones se han producido tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI), celebrada en el Puesto de Mando Avanzado de Sa Coma, con la participación de responsables de las administraciones implicadas en la gestión de las emergencias.
Al ser preguntado por las zonas más afectadas y la respuesta de los servicios de emergencia, Gárriz ha explicado que, aunque durante los últimos meses se han reforzado las tareas preventivas, persisten problemas que requieren soluciones de mayor alcance.
«Hay cuestiones que necesitan mucha inversión. Se lleva muchos años sin hacer determinado tipo de inversiones y, por tanto, nosotros las medidas que podemos poner en marcha ahora mismo son medidas de emergencia y de refuerzo», ha señalado.
Las infraestructuras necesitan soluciones más allá de las emergencias
El director general ha diferenciado las actuaciones que pueden ejecutar los servicios de emergencia de aquellas que requieren inversiones permanentes para mejorar la capacidad de respuesta del territorio frente a las inundaciones.
«Lo estructural necesita medidas estructurales y no será Emergencias la que pueda dar una solución ahí», ha advertido.
Gárriz ha explicado que existen zonas especialmente vulnerables a la acumulación de agua por diferentes circunstancias y que son precisamente esos puntos los que concentran buena parte de los esfuerzos de prevención y recuperación.
En este sentido, ha defendido los trabajos realizados durante los últimos meses para mejorar el estado de los torrentes y revisar los sistemas de alcantarillado.
«Hay un esfuerzo tremendo por limpiar y garantizar que los torrentes estén libres. Esto nos ha facilitado mucho el drenaje», ha asegurado.
También ha indicado que se han realizado revisiones y tareas de mantenimiento en las redes de alcantarillado, aunque ha reconocido que estas intervenciones no sustituyen las inversiones estructurales pendientes.
No obstante, Gárriz no ha concretado qué infraestructuras necesitan esas inversiones ni ha identificado a las administraciones responsables de ejecutarlas.

Santa Eulària, Sant Joan y Playa d’en Bossa, entre las zonas más afectadas
Durante su comparecencia, el responsable de Emergencias ha identificado varios puntos de Ibiza donde las precipitaciones han provocado mayores problemas.
Según ha explicado, las lluvias han tenido un impacto especialmente importante en el norte de Santa Eulària y parte del municipio de Sant Joan, donde se concentraron algunas de las incidencias más relevantes durante la jornada del lunes.
También ha mencionado Playa d’en Bossa como otra de las zonas especialmente afectadas por la acumulación de agua.
A estas áreas se suman distintas carreteras de la isla que han sufrido problemas de circulación como consecuencia de las inundaciones.
Gárriz ha confirmado que la carretera del aeropuerto de Ibiza ya se encuentra completamente despejada y ha destacado que, en esta ocasión, no ha sido necesaria una intervención extraordinaria de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para recuperar su operatividad.
Según su explicación, el dispositivo de refuerzo desplegado previamente por el Govern permitió evacuar el agua con suficiente antelación para garantizar la circulación.

Torrentes desbordados y lluvias de hasta 100 litros en una hora
Uno de los principales desafíos del operativo ha sido la intensidad de las precipitaciones, que han llegado a alcanzar valores próximos a los 100 litros por metro cuadrado en una hora, según los datos expuestos por Gárriz.
El director general ha señalado que estas cantidades de agua han provocado crecidas importantes en los torrentes y desbordamientos en determinados puntos.
Sin embargo, ha defendido que los trabajos de limpieza y mantenimiento realizados previamente han contribuido a mejorar la evacuación del agua.
«Los torrentes han ido en carga, han tenido zonas de desborde, pero ha habido drenaje», ha explicado.
El responsable autonómico ha recordado, además, que el comportamiento de los torrentes dificulta la gestión de las inundaciones, ya que el agua que cae en las zonas altas termina acumulándose en los tramos inferiores, incrementando progresivamente el caudal.
Esta circunstancia puede mantener situaciones de riesgo incluso después de que las precipitaciones hayan disminuido.
Cerca de 300 incidencias y un amplio dispositivo de emergencia
El episodio meteorológico ha dejado cerca de 300 incidencias en el conjunto de Baleares, según el balance facilitado por el director general.
Aunque no ha desglosado cuántas corresponden específicamente a Ibiza y Formentera, ha destacado que las intervenciones se han concentrado principalmente en problemas técnicos, inundaciones y afectaciones a infraestructuras.
Para responder a las consecuencias del temporal, el Govern ha movilizado un dispositivo integrado por bomberos, efectivos de la UME, agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional, personal del Ibanat, Medio Ambiente, agrupaciones de Protección Civil y servicios técnicos municipales.
A estos recursos se han sumado los servicios extraordinarios contratados por la Dirección General de Recursos Hídricos.
Gárriz ha explicado que la preparación del operativo comenzó varios días antes de la llegada de las lluvias, con el refuerzo de efectivos y la reorganización de recursos para garantizar su capacidad de intervención.
Entre las medidas destacadas, ha señalado el despliegue de la UME en Formentera, una actuación que, según ha afirmado, no se había realizado anteriormente con motivo de una emergencia por inundaciones.
También ha indicado que, tras su activación, la UME pudo desplegar recursos en menos de cinco horas, con contingentes destinados a Mallorca e Ibiza y apoyo desde esta última isla a Formentera.
Emergencias defiende la respuesta, pero reconoce las limitaciones
Pese a los daños registrados, Gárriz ha realizado una valoración positiva del funcionamiento del dispositivo y de la coordinación entre administraciones.
El director general ha comparado la situación actual con los episodios de lluvias intensas registrados anteriormente en las islas y ha sostenido que los trabajos preventivos y la planificación han permitido mejorar la respuesta.
«El balance es positivo», ha afirmado.
Asimismo, ha destacado que no se han registrado daños personales y que las incidencias se han concentrado en infraestructuras y servicios.
Sin embargo, su reconocimiento de las necesidades de inversión introduce una distinción entre la capacidad de los equipos para responder a una emergencia y las actuaciones permanentes que necesita el territorio para reducir su vulnerabilidad.
Mientras continúan los trabajos de recuperación en Ibiza y Formentera, ambas islas permanecen en situación operativa 2 del Plan Inunbal, debido a la intervención de recursos extraordinarios. El Govern prevé avanzar hacia la normalidad durante las próximas horas, siempre que no se produzcan nuevas precipitaciones importantes.











