El Consejo de Ministros aprobó este martes dos reales decretos de vivienda que incluyen la protección frente a los desahucios ampliada hasta 2030, la prohibición de la compra por fondos buitre hasta 2028, la regulación del alquiler de temporada y por habitaciones y la prórroga de dos años de los contratos en vigor que finalizan antes del 31 de diciembre de 2028. En un segundo real decreto se recoge la renovación automática de los alquileres.
El Gobierno de coalición, formado por PSOE y Sumar, llegó a un acuerdo para aprobar ambos decretos, que el Ejecutivo defiende como medidas que protegen «los intereses y los derechos de la ciudadanía». Dada la urgencia, el Gobierno solicitó al Congreso la celebración de un pleno extraordinario este viernes para la convalidación inmediata de los textos.
Negociaciones de última hora
La reunión del Consejo comenzó pasadas las 10.30 horas, con una hora de retraso, por las negociaciones de última hora. Los últimos escollos giraban en torno a las exigencias de Sumar: la inclusión en el decreto de la regulación del alquiler por habitaciones y la prórroga automática de los contratos, dos de las principales reclamaciones del Sindicato de Inquilinos, que mantiene una acampada de protesta en la Puerta del Sol de Madrid, a partir del caso de Maricarmen.
Finalmente, todos los ministros entraron a la reunión sin que se produjera ningún plantón.
La situación contrasta con la de hace un semestre, cuando los ministros de Sumar sí abandonaron el Consejo al considerar que las medidas del decreto aprobado entonces eran «poco ambiciosas». Aquel decreto decayó un mes después al no lograr los apoyos necesarios para su convalidación en el Congreso de los Diputados.
Ahora el Gobierno busca un acuerdo de mínimos que logre el respaldo de todos sus socios de investidura, incluidos los más alejados de las posiciones de la izquierda como PNV y Junts, sin cuyo apoyo la convalidación en el Congreso sería imposible.









