CICLO DEL AGUA

El Govern mueve ficha para reforzar el sistema de agua desalada en Ibiza

Arranca el proceso para sustituir tramos críticos de la red y desarrollar un depósito con capacidad para 24 horas de producción. El sistema ganará capacidad de regulación y resiliencia ante incidencias en desaladoras.

Desaladora de Ibiza.

El Govern balear ha aprobado el inicio del expediente para redactar el proyecto de renovación de parte de la red de interconexión de agua desalada en Ibiza y la construcción de un nuevo depósito regulador, con un presupuesto de 500.000 euros, con el objetivo de mejorar el abastecimiento hídrico en los cinco municipios de la isla.

La actuación se centrará en la sustitución de los tramos más problemáticos de los 80 kilómetros de red en alta, encargada de transportar el agua desde las plantas desaladoras hasta los distintos puntos de consumo, una infraestructura que ha registrado incidencias y averías en los últimos años.

Ibiza cuenta actualmente con tres plantas desaladoras en funcionamiento —Ibiza, Sant Antoni y Santa Eulària— y una cuarta prevista, que han sido clave para garantizar el suministro, especialmente en verano, aunque también han sufrido limitaciones técnicas y episodios de menor rendimiento que han obligado a recurrir a camiones cisterna o a restricciones puntuales.

Más capacidad y seguridad ante la demanda

En este contexto, el proyecto incluye la construcción de un nuevo depósito regulador con capacidad para almacenar el equivalente a 24 horas de producción conjunta de las desaladoras actuales y la futura planta, lo que permitirá disponer de un colchón operativo ante incidencias o aumentos bruscos de la demanda.

Este depósito integrará además un sistema centralizado de carga para camiones cisterna, una solución logística que ya se ha utilizado en momentos críticos de suministro y que ahora se pretende optimizar dentro del propio sistema.

Desde el punto de vista técnico, la intervención contempla la sustitución de conducciones por tuberías de mayor diámetro y materiales más adecuados, con el fin de aumentar la capacidad de transporte, reducir pérdidas y mejorar la eficiencia hidráulica del sistema en su conjunto.

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Actualmente, la capacidad de regulación del sistema se sitúa en torno a los 40.000 metros cúbicos, por debajo de la producción diaria de agua desalada, lo que limita la capacidad de respuesta ante averías o picos de consumo. Con esta actuación, se plantea incrementar progresivamente la reserva estratégica, con una primera ampliación de hasta 60.000 metros cúbicos adicionales.

En términos prácticos, esto supone que el sistema podrá absorber mejor episodios de alta demanda —como los meses de máxima ocupación turística— y responder con mayor rapidez ante fallos en la red o en las plantas desaladoras, reduciendo la dependencia de soluciones de emergencia.

El contrato de asistencia técnica permitirá definir las soluciones constructivas, desarrollar la evaluación ambiental y avanzar en la tramitación administrativa, paso previo a la ejecución de unas obras consideradas estratégicas para la isla.

La actuación está financiada con cargo al Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) 2024-2025 y se enmarca en la estrategia del Govern para reforzar las infraestructuras hidráulicas en Baleares y avanzar hacia un modelo de gestión del agua más resiliente, eficiente y adaptado a escenarios de escasez.

Desde el Ejecutivo autonómico subrayan que este proyecto supone un avance en la modernización del sistema de abastecimiento en Ibiza, orientado a garantizar un suministro estable, continuo y de calidad tanto para la población residente como para la actividad económica.

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