El papa León XIV ha dedicado este miércoles, 21 de octubre, unas palabras a los 20 sacerdotes mártires de Ibiza y Formentera beatificados el pasado sábado en la Catedral de Ibiza. El Pontífice los ha recordado al concluir su audiencia general en la Plaza de San Pedro del Vaticano, donde ha destacado el significado de su testimonio religioso.
«El pasado sábado, en Ibiza, España, fueron beatificados don Juan Torres Torres y 19 compañeros, sacerdotes de las islas de Ibiza y Formentera, asesinados por odio a la fe en la persecución religiosa del siglo pasado», ha expresado León XIV ante los peregrinos, según ha informado la Iglesia de Ibiza en un comunicado.
El Papa ha añadido una reflexión sobre el legado de los religiosos: «Su testimonio nos anima a hacer de la vida una ofrenda de amor a Dios y a los hermanos».
Un reconocimiento desde el Vaticano
Las palabras del Pontífice llegan apenas cuatro días después de la ceremonia de beatificación celebrada el 17 de octubre en la Catedral de Ibiza, un acto que contó con la presencia del cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio de las Causas de los Santos, en representación del Papa.
El reconocimiento de León XIV incorpora así la beatificación de los sacerdotes de las Pitiusas a su mensaje semanal ante los fieles reunidos en el Vaticano.
La intervención se produce, además, durante la recuperación del Pontífice tras la operación quirúrgica a la que fue sometido la semana pasada. Según recoge el comunicado, León XIV evoluciona satisfactoriamente y ha comenzado a retomar de manera progresiva su actividad habitual.

El mensaje de la beatificación en Ibiza
Durante la misa celebrada el sábado en la Catedral de Ibiza, el cardenal Semeraro había destacado el sentido del martirio en la tradición cristiana y la importancia de mantener las convicciones religiosas incluso ante la persecución.
«La palabra ‘mártir’ significa precisamente ‘testigo’. El mártir no es aquel que busca la muerte, sino aquel que no reniega de Cristo ni siquiera cuando la fidelidad al Evangelio lo expone a la muerte», señaló el representante del Vaticano.
Semeraro insistió en que el significado de aquella ceremonia no residía en la violencia sufrida por los sacerdotes, sino en la fidelidad a sus creencias. «El martirio no celebra la muerte: proclama que la vida pertenece a Cristo y que la muerte no tiene la última palabra», afirmó durante su intervención.
Con las palabras pronunciadas este miércoles, el papa León XIV ha vuelto a situar a los 20 sacerdotes de Ibiza y Formentera en el centro de un mensaje dirigido a los fieles católicos, prolongando el reconocimiento iniciado con su beatificación.










